
Más de 90 personas reportaron esta semana problemas con sus visas de turista al intentar ingresar a Estados Unidos desde México, en un nuevo episodio que refleja el endurecimiento de los controles migratorios durante la segunda administración de Donald Trump.
Los casos fueron difundidos por el abogado Arturo Vázquez, quien recomendó a los afectados evitar nuevos cruces mientras aumenta el nivel de revisión. El motivo señalado en estos casos es el llamado “turismo de parto”, es decir, el ingreso a EEUU con el propósito principal de dar a luz para que el hijo obtenga la ciudadanía estadounidense.
Vázquez afirmó que 94 personas lo contactaron el lunes 10 de agosto para informar que agentes les habían retirado sus visas después de detectar que habían tenido hijos ciudadanos estadounidenses.
El abogado recomendó a quienes se encuentren en una situación similar no intentar cruzar nuevamente la frontera durante un tiempo. También informó que la American Civil Liberties Union (ACLU) podría contactar a los afectados para recopilar información y evaluar una posible demanda federal contra la medida.
La situación ocurre mientras la administración Trump intensifica las restricciones migratorias y amplía el escrutinio sobre quienes solicitan o utilizan visas estadounidenses.
El Departamento de Estado informó esta semana que desde el regreso de Trump a la Casa Blanca se han revocado más de 175.000 visas por diferentes motivos, entre ellos delitos, violaciones de las condiciones migratorias, fraude y cuestiones de seguridad.
Entre los casos señalados por el propio gobierno aparecen más de 100 revocaciones relacionadas con el turismo de parto en el norte de África. El endurecimiento también está relacionado con una de las principales promesas migratorias de Trump: limitar la ciudadanía por nacimiento.
El presidente firmó en enero de 2025 una orden ejecutiva para negar el reconocimiento automático de ciudadanía a determinados niños nacidos en el país norteamericano cuando sus padres no fueran ciudadanos o residentes permanentes.
La medida fue bloqueada judicialmente y la Corte Suprema determinó en junio de 2026 que los hijos de personas con presencia irregular o temporal permanecen protegidos por la interpretación vigente de la Enmienda 14. El tribunal falló 6-3 contra la política de Trump.
El fallo, sin embargo, no puso fin al intento de la Casa Blanca de modificar las reglas. En julio, Trump anunció que pediría una nueva revisión del caso y volvió a cuestionar públicamente la ciudadanía por nacimiento.
El 6 de agosto, además, el presidente firmó nuevas órdenes dirigidas específicamente contra el turismo de parto y volvió a intentar restringir determinados supuestos relacionados con la ciudadanía por nacimiento.
La ACLU y otras organizaciones acudieron nuevamente a los tribunales para intentar detenerlas, pero el gobierno estadounidense sostiene que quienes utilizan visas de turista para viajar principalmente a dar a luz están abusando del sistema migratorio.
La estrategia busca, por un lado, impedir que esa práctica continúe y, por otro, dificultar que el nacimiento de un niño sea utilizado como parte de una estrategia migratoria familiar, los llamados “bebés ancla”.
Para los viajeros, el cambio implica un mayor nivel de escrutinio incluso cuando cuentan con una visa válida. La administración Trump ha dejado claro que la posesión del documento no garantiza automáticamente la admisión al país y que las autoridades pueden actuar cuando consideran que se incumplieron las condiciones bajo las cuales un permiso fue concedido.
Los reportes difundidos por Vázquez deberán ser confirmados individualmente por las autoridades estadounidenses, pero coinciden con una política migratoria que en los últimos meses ha aumentado las revocaciones de visas y el control sobre el turismo de parto.

