
Estados Unidos comenzará a enviar a Liberia a migrantes de terceros países, incluidos cubanos, venezolanos y colombianos, mediante un acuerdo que permitirá al país africano recibir hasta 1.200 deportados durante los próximos 12 meses.
El programa, impulsado por la Administración de Donald Trump, comenzó este jueves con la llegada de un primer vuelo con 20 personas al aeropuerto internacional de Roberts, cerca de Monrovia.
El ministro de Información de Liberia, Jerolinmek Piah, confirmó a Reuters que la mayoría de los deportados procederá de América Latina y mencionó expresamente a ciudadanos de Cuba, Venezuela y Colombia. Sin embargo, las autoridades liberianas todavía no han revelado las nacionalidades de las 20 personas trasladadas en el primer vuelo, por lo que no puede afirmarse que hubiera cubanos entre ellas.
Primer vuelo con deportados llegó este jueves a Liberia
La aeronave aterrizó alrededor de las 12:45 p.m., hora local, después de despegar de Luisiana y realizar una escala en Dakar, Senegal. Dos fuentes de seguridad liberianas y el servicio ICE Flight Monitor confirmaron el recorrido. AP también reportó la llegada del grupo al Roberts International Airport.
El acuerdo comenzó a tomar forma en 2025. Estados Unidos y Liberia intercambiaron notas diplomáticas los días 4 y 10 de septiembre de ese año. Dos meses antes, Trump había pedido a varios mandatarios africanos que aceptaran deportados de otras nacionalidades durante una reunión en la Casa Blanca a la que asistió el presidente liberiano, Joseph Boakai.
Por qué cubanos podrían ser enviados a un tercer país
La medida puede afectar a migrantes que tienen una orden final de deportación, pero cuentan con protección frente al retorno a su nación de origen. En algunos casos, jueces de inmigración han determinado que esas personas podrían enfrentar persecución, torturas u otros abusos si son enviadas directamente al país del que salieron.
Un cubano, por ejemplo, podría tener una orden de expulsión de Estados Unidos y, al mismo tiempo, una prohibición judicial que impida su regreso a Cuba. Esa protección no necesariamente le concede derecho a permanecer en territorio estadounidense. Washington puede buscar entonces otro país dispuesto a recibirlo, como ocurre ahora con Liberia.
El Gobierno liberiano asegura que quienes lleguen bajo este programa serán considerados “huéspedes”, podrán solicitar asilo y tendrán la posibilidad de abandonar el país. También afirmó que recibirán asistencia y que no serán tratados como criminales por haber sido deportados. Piah indicó que la OIM y ACNUR contribuirán con servicios para los migrantes.
EEUU destinó cinco millones de dólares a Liberia
Estados Unidos concedió además cinco millones de dólares a Liberia para “actividades de gestión migratoria”. Las autoridades liberianas niegan que ese dinero represente un pago directo por aceptar deportados y sostienen que los fondos servirán para administrar el programa y fortalecer el sistema migratorio del país.
La política de deportaciones hacia terceros países continúa enfrentando disputas judiciales en Estados Unidos. Un tribunal federal llegó a bloquear temporalmente las expulsiones aceleradas por considerar que podían vulnerar el debido proceso, aunque una corte de apelaciones permitió después que la estrategia continuara mientras se resuelve el litigio.
El caso tiene especial importancia para la diáspora cubana porque ya existen antecedentes de ciudadanos de la Isla enviados a África. Roberto Mosquera del Peral fue trasladado a Esuatini en julio de 2025. Liberia se suma ahora a una red de países africanos utilizados por Washington para recibir a migrantes que, por razones legales o prácticas, no son enviados directamente a sus naciones de origen.
