
El régimen cubano aseguró que se enteró por la prensa de que Costa Rica considera formalmente rotas sus relaciones diplomáticas con La Habana, una decisión que San José sostiene que está vigente desde marzo y que ha abierto una disputa entre ambos gobiernos sobre cómo fue comunicada.
La controversia volvió a cobrar fuerza después de que el canciller costarricense Manuel Tovar Rivera afirmara en una entrevista con el Miami Herald que su país no se limitó a cerrar su embajada en Cuba, sino que rompió las relaciones diplomáticas y mantendrá esa posición mientras no cambie la situación política en la Isla.
La Cancillería cubana respondió que nunca recibió una notificación formal en esos términos. Posteriormente, Tovar ratificó públicamente la ruptura, dejando a ambos gobiernos con versiones distintas sobre el procedimiento diplomático seguido.
La Habana asegura que nunca recibió una notificación formal
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba señaló que conoció el 18 de septiembre, “a través de medios de prensa”, las declaraciones de Tovar y calificó de “sorprendente” que Costa Rica hablara ahora de una ruptura formal.
Según la versión cubana, el 17 de marzo de 2026, Costa Rica entregó una nota diplomática informando de su decisión unilateral de cerrar la Embajada en La Habana y solicitando la retirada del personal diplomático cubano en San José, aunque permitió mantener funcionarios consulares y administrativos.
La Habana sostiene que el entonces canciller costarricense Arnoldo André Tinoco aclaró expresamente que esas medidas no significaban una ruptura de relaciones diplomáticas.
El episodio fue seguido desde marzo, cuando Costa Rica anunció el cierre de su embajada en Cuba y la reducción de la representación cubana en San José. En aquel momento, el Gobierno cubano acusó a Costa Rica de actuar bajo presión de Estados Unidos, afirmación para la cual no presentó pruebas.
Costa Rica responde: la ruptura con Cuba se mantiene
Las objeciones de La Habana no hicieron que San José modificara su postura. Tovar volvió a pronunciarse el 19 de septiembre y aseguró que Costa Rica está “firme y clara” en el rompimiento de las relaciones diplomáticas.
El canciller realizó esas declaraciones al informar que había recibido en Miami el Premio Internacional Libertad Pedro Luis Boitel 2026. En su mensaje calificó al Gobierno cubano de “vil tiranía” y reiteró que su país daba por terminados los vínculos diplomáticos.
EFE informó además que una fuente de la Cancillería costarricense confirmó que la ruptura se remonta a marzo, aunque entonces las autoridades no habían descrito públicamente las medidas como un rompimiento total. Tovar ya había explicado al Miami Herald que Costa Rica considera formalmente rotas sus relaciones diplomáticas con Cuba y negó que la decisión fuera tomada por instrucciones de Washington.
Sus declaraciones ocurrieron después de reunirse el 16 de septiembre en Washington con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio. La Cancillería de Costa Rica informó oficialmente que durante el encuentro fueron abordados asuntos de seguridad, migración, crimen organizado y cooperación económica.
Cubanos en Costa Rica mantienen acceso a servicios consulares
La disputa sobre el estatus de las relaciones diplomáticas no significa necesariamente el fin de los servicios consulares. Cuando Costa Rica adoptó las medidas de marzo, permitió que Cuba mantuviera en San José al personal consular y administrativo necesario para atender a sus ciudadanos.
La representación costarricense en La Habana cesó sus funciones posteriormente, mientras la asistencia consular para ciudadanos de Costa Rica vinculados con Cuba pasó a gestionarse principalmente desde la Embajada costarricense en Panamá.
La Convención de Viena sobre Relaciones Consulares establece que la ruptura de relaciones diplomáticas entre dos Estados no implica automáticamente el fin de sus relaciones consulares.
Costa Rica y Cuba ya habían atravesado una ruptura prolongada anteriormente. San José cortó los vínculos diplomáticos con La Habana en septiembre de 1961 y estos fueron restablecidos el 18 de marzo de 2009 durante el gobierno de Óscar Arias.
Ahora, mientras Costa Rica sostiene que volvió a romperlos, La Habana centra su reclamo en que nunca recibió una comunicación diplomática formal que sustituyera la posición expresada en marzo, cuando el cierre de las embajadas fue presentado como una medida que no equivalía expresamente a una ruptura.
