
El Banco Central de Cuba (BCC) anunció una política de “tolerancia cero” contra prácticas corruptas e ilegales dentro del sistema financiero nacional, después de recientes investigaciones que involucran a trabajadores bancarios presuntamente relacionados con operaciones irregulares de cambio de dinero en efectivo.
En una declaración publicada este 28 de septiembre, la máxima autoridad bancaria de la Isla rechazó cualquier conducta que busque obtener beneficios económicos a partir de las dificultades de la población y que afecte la ética profesional o la prestación de los servicios financieros.
El pronunciamiento ocurre pocos días después de que se conociera la detención de trabajadores del Banco Popular de Ahorro (BPA) y del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) en Santiago de Cuba, quienes estarían vinculados a operaciones de entrega de efectivo a cambio de transferencias bancarias con el cobro de elevadas comisiones.
Según los datos difundidos sobre la investigación, algunas de estas operaciones permitían a clientes obtener dinero físico a cambio de transferencias electrónicas. Las comisiones cobradas por estos intermediarios podían oscilar entre el 30 % y el 50 % del monto entregado.
Las autoridades también señalaron que en algunos casos se habrían utilizado tarjetas bancarias y documentos de identidad de clientes para ejecutar las transacciones investigadas.
En su comunicado, el Banco Central aseguró que los trabajadores que participen en este tipo de prácticas deberán responder ante las autoridades según las leyes vigentes. La institución aclaró además que estos comportamientos no representan al conjunto de empleados del sistema bancario.
El BCC ordenó acelerar las investigaciones ante cualquier indicio de irregularidad y determinar las responsabilidades administrativas, laborales o penales que correspondan en cada caso.
Más controles y protección para denunciantes
Como parte de las medidas anunciadas, el Banco Central informó que reforzará los mecanismos de control interno, auditorías y supervisión sobre los servicios financieros.
La institución también indicó que aumentará la coordinación con organismos estatales encargados de enfrentar ilegalidades y actos de corrupción dentro del sector.
Otra de las instrucciones emitidas consiste en proteger a las personas que denuncien prácticas indebidas y garantizar la confidencialidad de sus identidades. El objetivo declarado es fomentar una mayor participación de trabajadores y ciudadanos en la detección de irregularidades.
El anuncio llega en un momento complejo para la banca cubana, marcada por problemas de liquidez, dificultades operativas y una creciente demanda de efectivo por parte de la población.
El Banco Central atribuyó parte de la situación económica al impacto de la crisis nacional y al “recrudecimiento del bloqueo”, mientras pidió a los ciudadanos continuar reportando cualquier práctica ilegal.
La escasez de billetes, las limitaciones para retirar dinero en bancos y cajeros automáticos, y las restricciones asociadas al acceso a fondos depositados han favorecido la aparición de redes informales donde algunas personas cobran altos porcentajes a cambio de entregar efectivo.
Ante esta situación, numerosos ciudadanos han recurrido a intermediarios para conseguir billetes, incluso pagando comisiones que reducen considerablemente el valor real del dinero retirado.
Más allá de las investigaciones actuales y las posibles sanciones contra los involucrados, el desafío principal para las autoridades será recuperar la confianza de los usuarios y garantizar que los ciudadanos puedan acceder a su propio dinero sin depender de mecanismos informales con costos elevados.
