
El viceprimer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, negó tener aspiraciones de convertirse en presidente de Cuba, luego de ser consultado por la agencia Reuters sobre los rumores que lo sitúan como una posible figura de relevo dentro del poder político de la Isla.
La declaración ocurrió durante una entrevista centrada en los supuestos contactos entre el gobierno cubano y empresas relacionadas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Pérez-Oliva, de 55 años, afirmó que continuará enfocado en la recuperación económica del país y en la búsqueda de inversión extranjera. Ante la pregunta sobre si estaba siendo preparado para asumir la presidencia cubana en el futuro, respondió que no tiene interés en ocupar ese cargo.
“No tengo aspiraciones en ese sentido”, dijo el funcionario. “Simplemente soy un servidor público y trabajaré donde sea necesario, sin aspirar a ningún puesto en particular”, agregó durante la conversación con Reuters.
Las declaraciones llegan mientras su nombre ha ganado visibilidad dentro y fuera de Cuba por su posición al frente de una cartera estratégica en medio de la profunda crisis económica que atraviesa la Isla.
Como ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Pérez-Oliva participa en la promoción de nuevas medidas destinadas a atraer capital foráneo y ampliar las opciones de inversión.
Entre las reformas impulsadas por el gobierno cubano se encuentra la apertura a una mayor participación de cubanos residentes en el exterior en actividades económicas dentro de la Isla.
El ascenso de un funcionario con vínculos familiares con los Castro
El interés sobre Pérez-Oliva también está relacionado con su vínculo familiar con la antigua cúpula del poder cubano. El funcionario es hijo de Mirsa Fraga Castro, bióloga cubana, y nieto de Ángela Castro, hermana de Fidel y Raúl Castro. Además, es sobrino de José Antonio Fraga Castro, quien dirigió LABIOFAM, una de las principales empresas farmacéuticas del país.

En diciembre del año pasado, Pérez-Oliva fue designado diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular por el municipio de Marianao para ocupar una plaza vacante. Su incorporación al principal órgano legislativo cubano ocurrió por designación y no mediante un proceso electoral competitivo.
Este paso adquirió relevancia debido al sistema político establecido en Cuba. La Constitución señala que el presidente de la República es elegido por la Asamblea Nacional entre sus miembros, por lo que formar parte de ese órgano legislativo constituye un requisito para aspirar al cargo.
El sistema cubano está basado en el predominio del Partido Comunista de Cuba (PCC), único partido reconocido constitucionalmente. La selección de candidatos y la composición de la Asamblea Nacional están vinculadas al proceso político dirigido por esa estructura, lo que también influye en la elección del presidente.
Analistas observan su perfil económico y posible papel futuro
La aparición de Pérez-Oliva en debates políticos internacionales no significa que exista una candidatura confirmada ni una designación como sucesor. Sin embargo, algunos analistas han comenzado a observar su perfil como una figura emergente dentro del gobierno cubano.
Algunos analistas en EEUU han comparado su posible papel con el de figuras del oficialismo venezolano que han servido como interlocutores en escenarios de presión internacional. En particular, se ha mencionado la posibilidad de que Cuba pueda tener una figura con capacidad de negociación dentro del propio sistema político.
Christopher Hernández-Roy, investigador del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), planteó la posibilidad de que Pérez-Oliva pudiera convertirse en una figura similar a Delcy Rodríguez en Venezuela. Sin embargo, otros especialistas han advertido que la comparación no está confirmada y que las realidades políticas de ambos países son diferentes.
Ryan Berg, exdirector del Programa para las Américas del CSIS, señaló que no está claro que exista actualmente en Cuba una figura equivalente que pueda desempeñar un papel similar.
