
Los residentes de Florida que compran medicamentos recetados en farmacias canadienses podrían enfrentar dificultades para recibir sus tratamientos desde el próximo 22 de octubre de 2026.
Una normativa de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) impondrá nuevas obligaciones para procesar determinados paquetes internacionales, lo que podría elevar los precios y provocar interrupciones en las entregas.
Según informó Associated Press (AP) el jueves 8 de octubre, las restricciones afectan especialmente a pacientes que recurren al mercado canadiense para conseguir medicinas más económicas. La preocupación ha llevado a congresistas de ambos partidos a solicitar cambios en la aplicación de la medida.
Nuevos requisitos aduaneros para recibir medicamentos
La regulación modifica el tratamiento de los paquetes internacionales cuyo valor no supera los 800 dólares. Estos envíos disfrutaban anteriormente de facilidades aduaneras mediante la exención conocida como de minimis, cuya suspensión quedó incorporada a una norma publicada el 24 de junio.
Aunque parte de las disposiciones comenzó a aplicarse en julio, el 22 de octubre vence el plazo de cumplimiento de requisitos adicionales para mercancías sometidas a controles federales. Las empresas encargadas de enviar medicinas podrían necesitar documentación electrónica, identificación del importador y garantías financieras para completar los trámites.
El cambio no establece una prohibición general contra los productos farmacéuticos procedentes de Canadá. Sin embargo, las obligaciones administrativas podrían resultar demasiado costosas para determinados proveedores, según las advertencias del sector.
Pacientes de Florida podrían pagar más por tratamientos
La diferencia entre los precios estadounidenses y canadienses explica la preocupación. Ken Hunter, director de Campaign for Personal Prescription Importation, señaló que un suministro trimestral de Eliquis, utilizado como anticoagulante, costaba aproximadamente 565 dólares mediante una farmacia canadiense, frente a más de 1.000 dólares en dos alternativas comerciales estadounidenses.
Un estudio de 2020 estimó que alrededor de 2,3 millones de estadounidenses adquirían medicamentos fuera del país. La cifra comprende compras realizadas en distintos mercados internacionales, no exclusivamente en Canadá.
Los congresistas republicanos Aaron Bean, Gus Bilirakis y Scott Franklin manifestaron su inquietud ante la administración de Donald Trump. Más de 70 legisladores demócratas también reclamaron garantías para evitar que los pacientes pierdan acceso a sus tratamientos.
La Casa Blanca, por su parte, sostiene que los controles buscan reforzar la vigilancia aduanera, recaudar aranceles y combatir el ingreso de mercancías ilegales. Su portavoz, Allison Schuster, defendió las iniciativas gubernamentales destinadas a reducir los precios farmacéuticos.
¿Qué deben hacer quienes compran medicinas en Canadá?
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) mantiene restricciones sobre la importación individual de fármacos extranjeros. Solo contempla excepciones limitadas bajo determinadas condiciones médicas y regulatorias.
Ante la proximidad del plazo, los pacientes deberían confirmar con sus proveedores si continuarán realizando entregas y consultar alternativas autorizadas con sus médicos. Suspender tratamientos sin supervisión profesional puede representar riesgos para la salud.
El Gobierno federal todavía podría modificar la implementación de la normativa. Mientras tanto, permanece la incertidumbre sobre cuántos envíos resultarán afectados y cuánto podrían aumentar los gastos de quienes dependen de estas compras.
