
El presidente Donald Trump volvió a poner a Cuba en el centro de sus declaraciones militares al hablar de barcos de guerra estadounidenses que podrían pasar frente a las costas de la Isla. Sus palabras, pronunciadas durante un acto político en Florida, plantean una pregunta: ¿existen movimientos concretos de la Marina de Estados Unidos que respalden ese escenario?
La respuesta exige revisar los últimos registros de la flota estadounidense, los anuncios del Comando Sur y los antecedentes de posibles preparativos militares relacionados con Cuba. La documentación disponible permite identificar embarcaciones, fechas y operaciones, aunque no todos esos movimientos tienen necesariamente relación con las palabras del mandatario.
Durante un mitin republicano celebrado el viernes 23 de octubre en Fort Myers, Trump aseguró que barcos estadounidenses que regresaran de la guerra contra Irán pasarían cerca de Cuba. Incluso planteó detener uno a unas 50 yardas de la costa, aproximadamente 46 metros, antes de enviar al secretario de Estado, Marco Rubio, para cerrar un supuesto acuerdo.
Las declaraciones del presidente sobre los barcos estadounidenses no incluyeron nombres de embarcaciones ni una fecha para ejecutar ese escenario.
Los antecedentes militares que aumentaron la atención sobre Cuba
Las palabras de Trump llegan después de varias semanas de informaciones relacionadas con operaciones militares estadounidenses en el Caribe y posibles preparativos para escenarios de contingencia.
⚠️⚠️#Ahora. Trump sobre Cuba:
“Vamos a regresar de Irán. Esos hermosos barcos pasarán por Cuba. Haremos que uno de ellos se detenga a unos 50 yardas de la costa.
Levantarán las manos, y entonces vamos a enviar a Marco Rubio para cerrar el trato” https://t.co/LMTyMmormy
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) October 23, 2026
En septiembre, una investigación de CBS News reveló que estructuras de la Reserva del Ejército estadounidense examinaban la disponibilidad de unidades de apoyo para el Comando Sur, con un horizonte de entre 90 y 120 días.
La solicitud incluía capacidades logísticas, médicas, de ingeniería y policía militar. Sin embargo, el documento no mencionaba expresamente a Cuba ni constituía una orden para movilizar efectivos hacia territorio cubano.
La información, recogida anteriormente en la cobertura sobre los preparativos militares, mostraba que se examinaban capacidades operativas, pero no demostraba la existencia de una decisión presidencial de intervenir.
Por otra parte, la Marina estadounidense ha mantenido presencia en aguas caribeñas mediante buques de combate litoral, unidades de apoyo y operaciones vinculadas a ejercicios internacionales y misiones de seguridad marítima.
Uno de los movimientos que generó atención ocurrió cuando el USS Billings (LCS-15) visitó la Base Naval de Guantánamo a finales de agosto. La embarcación continuó operando en el Caribe central durante septiembre. Pero ¿dónde se encuentran ahora esas unidades y cuáles permanecen efectivamente desplegadas en la región?
Los registros navales muestran qué barcos permanecen en el Caribe
El registro de movimientos de la flota publicado por USNI News el 19 de octubre permite identificar una embarcación estadounidense que operaba en el Caribe central: el USS Minneapolis-Saint Paul (LCS-21).
Se trata de un buque de combate litoral de la variante Freedom, con base en Mayport, Florida. Su despliegue comenzó el 27 de agosto, como parte de una misión previamente programada que incluía ejercicios navales internacionales.
Este detalle resulta importante: el Minneapolis-Saint Paul ya estaba desplegado casi dos meses antes de las declaraciones de Trump. Su presencia constituye un movimiento militar confirmado, pero no demuestra que haya recibido nuevas instrucciones relacionadas con Cuba.
El caso del USS Billings presenta una situación diferente. Aunque había permanecido en aguas caribeñas después de visitar Guantánamo, la embarcación regresó el 10 de octubre a la Estación Naval de Mayport, tras completar seis meses de despliegue.
La información fue confirmada por la Marina estadounidense y publicada el 13 de octubre por Seapower Magazine. Por tanto, la presencia del Billings cerca de Cuba documentada en septiembre no puede presentarse como un despliegue que continuaba después del 10 de octubre.
Otra embarcación relevante, el USS San Antonio (LPD-17), también concluyó su misión y regresó a Norfolk el 16 de octubre. La situación de los portaaviones vinculados con las operaciones en Oriente Medio aporta otro elemento. En el registro del 19 de octubre, el USS George Washington (CVN-73) y el USS George H. W. Bush (CVN-77), junto con sus respectivas agrupaciones, figuraban en el mar Arábigo.
En esa misma región operaba el buque de asalto anfibio USS Boxer (LHD-4). La última ubicación pública consultada no mostraba una transferencia confirmada de estas unidades hacia aguas cubanas.
¿Anunció el Comando Sur una nueva operación militar contra Cuba?
El Comando Sur estadounidense sí ha informado de actividades militares en la región, incluidas misiones de seguridad marítima e interdicción contra redes de tráfico ilícito.
Entre los antecedentes figura una operación realizada el 3 de septiembre en aguas internacionales del Pacífico oriental, con participación de fuerzas desplegadas desde el USS San Antonio. Aquella misión fue presentada como una acción contra el narcotráfico y no como una operación dirigida contra Cuba.
Más recientemente, el 24 de octubre, el jefe del organismo, general Francis L. Donovan, dirigió un mensaje político a la población cubana para impulsar cambios en el país. No obstante, esas declaraciones tampoco incluyeron el anuncio de un despliegue naval específico frente a la Isla.
La revisión de los registros disponibles hasta el 26 de octubre permite establecer una diferencia entre las palabras de Trump y los movimientos militares documentados.
Existen buques estadounidenses desplegados en el Caribe, pero algunos comenzaron sus misiones mucho antes del discurso presidencial y otros ya regresaron a sus bases. Tampoco se ha identificado una orden pública que confirme el envío hacia Cuba de los portaaviones mencionados en los registros de Oriente Medio.
Esto no descarta la posibilidad de preparativos reservados o decisiones futuras. Sin embargo, una declaración política, una planificación preventiva y una orden militar ejecutada representan situaciones distintas.
Por ahora, los movimientos navales confirmados no permiten afirmar que Estados Unidos haya iniciado una nueva operación contra Cuba como consecuencia de las declaraciones de Trump. Para establecerlo sería necesario contar con anuncios oficiales, órdenes verificables o evidencia adicional sobre movimientos posteriores y su finalidad.
