
Ha pasado un año desde el trágico asesinato de Samantha Heredia, una joven enfermera de 22 años, presuntamente a manos de su esposo, el médico Pedro Manuel Carmenaty. A pesar del tiempo transcurrido, su madre, Isabel, sigue luchando por respuestas y justicia en un caso marcado por irregularidades e inconsistencias en la investigación.
El periodista independiente Yosmany Mayeta compartió fragmentos de una publicación de esta semana de la madre de la trabajadora de la salud, donde detalla lo sucedido desde que encontraron muerta a su hija y los obstáculos que ha enfrentado en su búsqueda de justicia.
En el mes de marzo de 2024, alrededor de las 5:22 p.m., Isabel recibió una llamada de Carmenaty instándola a acudir de inmediato al apartamento donde vivía su hija. Al llegar, encontró a Samantha sin vida. “Intenté reanimarla, pero ya estaba fría”, relató la madre en la extensa publicación titulada ‘Ni un minuto más de silencio’.
Dudas y omisiones en la investigación
Isabel cuestiona el papel de las autoridades en el esclarecimiento del caso. Según su testimonio, el médico intensivista Pedro Manuel Carmenaty no prestó auxilio a su esposa y su actuación en los momentos previos a la muerte de Samantha ha generado sospechas. “Siendo el único médico intensivista, no fue capaz de prestarle auxilio”.
La madre denuncia que evidencias cruciales, como los bulbos de medicamento hallados junto al cuerpo de su hija, desaparecieron pocas horas después del suceso. Testigos anónimos afirman haber visto a una persona saliendo del apartamento con un paquete sospechoso. Además, Isabel asegura que las autoridades se negaron a proporcionar información sobre el lote del medicamento que provocó la muerte de su hija, y que cuando finalmente intentaron rastrearlo, la evidencia había “desaparecido”.
Otro testigo clave que habría llevado la madre de la fallecida ante Operaciones en Santiago de Cuba, afirmó que el padre de Pedro Carmenaty le había confesado a un compañero de trabajo que su hijo planeaba administrarse la misma sustancia letal tras inyectarla a Samantha. Sin embargo, esta declaración no fue tomada en cuenta por las autoridades.
Desde el fallecimiento de su hija, Isabel reporta haber presentado quejas ante varias instituciones gubernamentales, incluyendo la Fiscalía General Provincial, el Partido Comunista de Cuba (PCC), la Dirección Provincial de Salud Pública y la Federación de Mujeres Cubanas. Sin embargo, asegura que ninguna de estas entidades ha dado una respuesta clara ni ha mostrado interés en esclarecer el caso. “Hace seis meses o más que archivaron el caso y yo aún sin saber absolutamente nada”, denuncia la madre.
“A los 3 días del suceso dejaron en libertad a Pedro Manuel Carmenaty que se encontraba detenido “bajo investigación”. Al padre de este ciudadano, ver qué no se tomó medida alguna con su hijo, se reincorpora al centro de trabajo y con el mismo compañero que tuvo aquella conversación quiso retractarse con lo que ya le había dicho” escribió Isabel.
El caso de Samantha Heredia se suma a la preocupante lista de feminicidios en Cuba, donde la impunidad y la falta de investigación siguen siendo un problema recurrente. La familia y amigos de la joven enfermera continúan exigiendo justicia, con la esperanza de que su muerte no quede en el olvido.