
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) publicó nuevos detalles sobre las comunicaciones del Boeing 767-300 de carga que se accidentó el domingo 6 de septiembre en el Aeropuerto Internacional de Miami.
Los registros de voz indican que uno de los pilotos habría alertado casi dos minutos antes del choque sobre la elevada velocidad del avión, pero no recibió una respuesta clara de su compañero antes de intentar abortar el aterrizaje.
El accidente ocurrió cuando la aeronave operada por la compañía 21 Air para Amazon Prime Air no logró detenerse dentro de la pista. El avión salió del área pavimentada, atravesó una cerca de seguridad, golpeó vehículos en tierra y terminó envuelto en llamas.
La información divulgada por la NTSB muestra que la aeronave llegó al momento del contacto con la pista a 158 nudos, una velocidad considerada alta para esa etapa del vuelo.
Investigadores analizan por qué no se redujo la velocidad
Mike O’Donnell, antiguo funcionario de la Administración Federal de Aviación (FAA), explicó a la agencia Associated Press que la tripulación todavía tenía margen para actuar después de la primera advertencia sobre la velocidad.
Según el especialista, los pilotos podían haber utilizado sistemas destinados a disminuir la marcha del avión, como los aerofrenos, reducir la potencia de los motores o ejecutar una maniobra de aproximación frustrada para volver a intentarlo.
“Hay tiempo de sobra para reducir la velocidad y tiempo suficiente para decidir realizar una maniobra de aproximación frustrada cuando faltan dos minutos para el aterrizaje”, señaló O’Donnell.
Uno de los elementos que más atención genera entre los investigadores es que la grabación y los datos disponibles no muestran indicios de que fueran activados los aerofrenos ni los inversores de empuje, mecanismos diseñados para ayudar a detener la aeronave tras tocar tierra.
El avión recorrió casi 400 metros fuera de la pista
La aeronave superó el final de la pista aproximadamente 1.300 pies, equivalentes a unos 396 metros, antes de atravesar una barrera perimetral e impactar contra un automóvil y una furgoneta perteneciente a Professional Ocean Service Corporation.
En ese vehículo viajaban siete trabajadores encargados de labores de limpieza de aeronaves. Cinco de ellos murieron en el accidente: Rolando Alemán León, de 55 años y natural de Cruces, Cienfuegos; Yoel Rodríguez Naranjo, de 53; Julio C. Pineda, de 75; Carlos Acosta Fajardo, de 53; y Javierkys Reyes Quevedo, de 47.
Además, otras cinco personas resultaron heridas, dos de ellas permanecen en estado crítico.
Investigación continuará durante los próximos meses
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, informó que la grabadora contiene más de dos horas de audio con buena calidad. Sin embargo, la transcripción completa permanecerá reservada hasta que finalicen otras evaluaciones, incluidas las entrevistas a los pilotos.
Joseph Carroll, de 55 años, y Jaime Felipe Silva Molina, de 37, sufrieron lesiones leves y fueron dados de alta antes de reunirse con los investigadores. Carroll acumulaba 7.145 horas de vuelo, mientras que Silva Molina registraba 2.655.
La investigación incluirá documentos operacionales, registros de mantenimiento y otros datos relacionados con 21 Air, la aerolínea con sede en Carolina del Norte responsable del vuelo contratado por Amazon.
La NTSB prevé que el informe definitivo podría tardar meses, debido a la cantidad de elementos técnicos que deben ser revisados antes de establecer las causas del accidente.