
Un accidente de tránsito ocurrido en la mañana del viernes 3 de octubre en la entrada de San Francisco de Paula, municipio San Miguel del Padrón, volvió a poner en evidencia los riesgos de circular por una de las vías más transitadas de La Habana.
Una rastra con contenedor volcó tras impactar contra una guagua de la ruta P-7. No se reportaron víctimas fatales ni heridos, según informaron medios digitales independientes, como La Tijera News, donde se dio a conocer el hecho.
En la citada página se publicaron imágenes y comentarios de testigos poco después del amanecer. La colisión provocó la volcadura del pesado camión, lo que generó alarma entre los pasajeros y vecinos de la zona.
Aunque el choque no dejó pérdidas humanas, las condiciones en que se produjo han suscitado debate en redes sociales sobre la seguridad vial y la falta de mantenimiento en ese tramo de la Carretera Central. Los usuarios señalaron que la vía es estrecha, carece de señalizaciones y permanece en penumbra durante la noche.
El área donde ocurrió el accidente es descrita por conductores habituales como un punto peligroso. A pocos metros se encuentran los llamados “huecos de la Carretera Central”, baches profundos que se han convertido en un obstáculo permanente para choferes y pasajeros.
Los vecinos advierten que los desperfectos en la carretera son un factor constante en la ocurrencia de accidentes. En los comentarios a la publicación, un usuario escribió: “Mientras que no arreglen las calles seguirán ocurriendo más accidentes si no hay una calle que sirva”.
Otro conductor señaló que se trata de “un tramo bien incómodo para manejar, estrecho, oscuro y con cuneta bien profunda para no hacer el cuento”. La reiteración de estas quejas refleja una percepción generalizada de inseguridad entre quienes transitan la zona.
Reportes ciudadanos señalan que los siniestros en esa entrada de San Francisco de Paula son frecuentes. Las malas condiciones de la vía se suman a la falta de señalizaciones viales adecuadas, lo que aumenta la probabilidad de colisiones, especialmente en horarios de poca visibilidad.
El caso pone nuevamente sobre la mesa el tema de la infraestructura vial en Cuba, donde los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muertes y lesiones cada año.
Según estadísticas oficiales, hasta abril de este año se habían reportado 2.377 accidentes de tránsito en Cuba, lo que representa 150 menos en comparación con el mismo período de 2024.
De acuerdo con el informe oficial, el 91% de los siniestros se relaciona con el factor humano, principalmente por incumplir señales de tránsito, conducir a exceso de velocidad o distraerse al volante. En contraste, solo un 8% fue atribuido al mal estado de las vías, un problema estructural que, pese a su efecto cotidiano en la seguridad vial, aún no recibe un análisis de fondo y el régimen trata de minimizar.
La Carretera Central, construida en la primera mitad del siglo XX, ha sido objeto de múltiples denuncias por su deterioro. Sin embargo, los arreglos parciales realizados en distintos tramos no han solucionado los problemas estructurales.
Aunque el accidente de este viernes no dejó pérdidas humanas, el episodio se suma a una larga lista de incidentes en la Isla asociados a las deficientes condiciones de las carreteras. La percepción de los conductores es que mientras no se realicen reparaciones integrales, los accidentes continuarán repitiéndose.

