
Luego de más de 10 días detenido por su protesta contra los apagones en la Isla, Luis Adrián Pupo García, de 35 años, recibió de manera oficial las acusaciones por su acción en un parque de La Maya, en Santiago de Cuba.
El integrante de la Logia Masónica ahora enfrenta los cargos de desacato y desobediencia a causa de su manifestación, ocurrida el 18 de octubre, cuando comenzaba la caída total del Sistema Electroenergético Nacional y con ello un apagón masivo en más del 90% de la Isla.
Pupo García ya se encontraba en la mira de las autoridades debido a una confrontación pública con el presidente Miguel Díaz-Canel en marzo pasado. Durante una visita del mandatario a La Maya, el masón le expresó en tono de reproche: “¿Usted sabía que, gracias a usted que venía hoy, nos pintaron La Maya hace una semana?”.
Desde entonces, este ciudadano ha sido objeto de una vigilancia constante por parte de agentes de la Seguridad del Estado, señaló Roberto Serrano, amigo y hermano de logia de Pupo, en entrevista con Martí Noticias. “Lo han citado en múltiples ocasiones y lo tienen bajo seguimiento las 24 horas del día. Esto es lo que hacen las autoridades, con impunidad absoluta”, afirmó Serrano.
El día de la protesta en el parque de La Maya, el detenido criticó abiertamente al gobierno en voz alta, momento en que dos agentes lo arrestaron y lo llevaron a una estación policial, donde fue encerrado en una celda, además de ser golpeado por tratar de evitar el maltrato de los oficiales.
La madre de Pupo García no pudo verlo en las primeras 72 horas de detención. “A casi cuatro días, logró verlo y notó que aún tenía secuelas de traumatismo en las rodillas”, describió Serrano. Asegura que los cargos de desacato y desobediencia fueron construidos por la policía en el momento de su arresto, tras la protesta por el apagón.
La organización Justicia 11J, que monitorea detenciones arbitrarias en la Isla, reportó al menos 28 incidentes relacionados con protestas por el apagón de los días 18 al 21 de octubre. Cabe recordar que el régimen dio prioridad a La Habana cuando se restablecía el servicio a fin de que la capital no sea el punto de partida de manifestaciones masivas.
La entidad advirtió sobre una posible nueva ola de represión contra manifestantes. “Tememos que inicie una ola de detenciones arbitrarias a las personas que participan en manifestaciones públicas, o que expresan en redes sociales su voluntad de hacerlo”, alertó Justicia 11J en un comunicado.

