
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, protagonizó una tensa discusión con el senador demócrata Chris Van Hollen durante una audiencia en el Capitolio, luego de ser cuestionado sobre la decisión de mantener a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
El cruce ocurrió este martes, en una jornada de comparecencia ante comités del Congreso, donde Rubio presentó la solicitud de presupuesto anual del Departamento de Estado y respondió preguntas sobre la política exterior de la administración de Donald Trump.
La sesión estuvo marcada por temas internacionales, incluida la guerra con Irán, pero también por el endurecimiento de Washington hacia La Habana. Van Hollen cuestionó si el gobierno de Trump había encontrado nuevas evidencias para justificar la redesignación de Cuba.
🇺🇸🇨🇺 Tenso intercambio entre el secretario de Estado Marco Rubio y el senador demócrata Chris Van Hollen sobre la inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
Van Hollen cuestionó si la administración Trump encontró nuevas evidencias para justificar la… pic.twitter.com/zb958NG0US
— Mario J. Pentón (@MarioJPenton) June 2, 2026
El senador recordó que una revisión previa, ocurrida en los últimos días de la administración del demócrata Joe Biden, había concluido que no existían pruebas suficientes de una participación del régimen cubano en actividades terroristas.
Rubio rechazó ese argumento y sostuvo que no era necesario presentar nuevos elementos para defender la medida. “¿Por qué necesitaría nuevas evidencias?”, respondió el jefe de la diplomacia estadounidense, cuando el legislador insistió en que la designación debería estar basada en una participación actual en actos de terrorismo.
El secretario de Estado defendió la postura de la administración republicana al afirmar que Cuba ha respaldado históricamente a organizaciones armadas de izquierda en América Latina. Mencionó entre ellas a las FARC, el ELN y otros grupos radicales de la región.
“Cuba ha patrocinado el terrorismo. Por ejemplo, virtualmente todos los grupos terroristas de izquierda, radicales y violentos en el Hemisferio Occidental han dependido en algún momento del apoyo de Cuba”, declaró el funcionario cubanoamericano durante la audiencia.
SECRETARY RUBIO: “Cuba has sponsored terrorism. For example, virtually every left-wing, radical, violent terrorist group in the Western Hemisphere has at some point relied on support from Cuba.” pic.twitter.com/8YkziUQ2L2
— Department of State (@StateDept) June 2, 2026
Rubio fue más allá y afirmó que el poder real en Cuba no reside en un gobierno civil, sino en el conglomerado militar GAESA. Según dijo, esa estructura controla prácticamente toda la economía estratégica del país y concentra ingresos que no llegan al tesoro público ni benefician directamente a la población.
“Cuba en realidad no está controlada por el gobierno. Cuba está controlada por una empresa holding militar llamada GAESA, que posee prácticamente todo, y ni un centavo de ese dinero se transfiere al tesoro público”, aseguró.
El castrismo defiende a GAESA ante la presión de EEUU
El régimen cubano salió en defensa de GAESA tras las recientes sanciones impuestas por EEUU contra el conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
En una declaración difundida por medios oficiales, La Habana negó que el grupo funcione como una estructura opaca o paralela al Estado, una acusación recurrente contra el entramado económico militar que controla sectores clave de la Isla.
El pronunciamiento ocurre en medio de una nueva ofensiva de Washington contra áreas estratégicas de la economía cubana, como turismo, finanzas, energía, minería y seguridad. El gobierno cubano relacionó la medida con la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump el 1 de mayo de 2026, que amplió las sanciones contra entidades y personas vinculadas a esos sectores.
Según La Habana, Washington intenta desacreditar instituciones consideradas esenciales para el sostenimiento del sistema político cubano. La declaración calificó las sanciones como una escalada “intensa, desproporcionada y peligrosa”.
En su defensa, el régimen sostuvo que GAESA nació durante el Periodo Especial para captar divisas y financiar áreas sociales y productivas. Aseguró que sus ingresos han contribuido a viviendas, inversiones energéticas, obras hidráulicas, centros médicos y escuelas.

