
El régimen cubano salió este martes en defensa del Grupo de Administración Empresarial, conocido internacionalmente como GAESA, tras las recientes sanciones de Estados Unidos contra el conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
En una declaración publicada por medios oficiales, La Habana negó que el grupo funcione como una estructura opaca o paralela al Estado cubano, una de las principales acusaciones que han rodeado durante años a ese entramado económico.
El pronunciamiento llega en medio de una nueva escalada de presión de Washington contra sectores estratégicos de la economía cubana, especialmente finanzas, turismo, energía, minería y seguridad.
La declaración oficial sostiene que “El GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano” y presenta al grupo como una herramienta creada durante el Período Especial para captar divisas y sostener áreas sociales y productivas del país.
La Habana admite temer a una agresión militar de EEUU
El Gobierno cubano vinculó su defensa de GAESA con la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo de 2026, que amplió el alcance de las sanciones estadounidenses contra entidades y personas relacionadas con sectores clave de la economía cubana.
Según la versión oficial cubana, Washington busca construir una narrativa de descrédito contra instituciones que considera esenciales para el sostenimiento del sistema político de la isla. La declaración califica las medidas como una escalada “intensa, desproporcionada y peligrosa” en las relaciones entre Cuba y EEUU.
“El fin deliberado es aislar al país de manera diplomática, comercial, financiera y energética; imposibilitar la sostenibilidad de la nación; condicionar el diálogo y evaluar variantes de agresión militar”, dice el comunicado.
La respuesta llega después de que EEUU incluyera a GAESA entre los objetivos de su nuevo paquete de sanciones, con énfasis en el riesgo para actores extranjeros e instituciones financieras que realicen operaciones con entidades señaladas.
El régimen cubano se niega a mostrar en qué ha gastado el dinero GAESA
En su defensa, La Habana asegura que el grupo nació en los años más duros del Período Especial con el objetivo de agrupar empresas capaces de generar recursos para el Estado. La declaración afirma que sus ingresos han contribuido a viviendas, inversiones energéticas, obras hidráulicas, policlínicos, consultorios médicos y escuelas.
Entre los ejemplos mencionados por el Gobierno figuran la construcción de más de 10 mil viviendas en varias provincias, inversiones en la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, en Felton, Holguín, y proyectos hidráulicos como los trasvases Este-Oeste y Norte-Sur.
El texto oficial también asegura que esas actividades han sido informadas a la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno, y sometidas a mecanismos de control y fiscalización. Sin embargo, no ofrece documentos públicos, balances financieros ni detalles verificables sobre los ingresos, gastos o estructura interna del conglomerado.
La declaración cita además una frase atribuida a Raúl Castro, según la cual la historia del grupo se habría construido “sin el menor ánimo de protagonismo, como se hacen las cosas serias”.
Sin embargo, el comunicado no ahonda ni proporciona detalles sobre los gastos, inversiones, ni ingresos de GAESA, mientras que decenas de cubanos se preguntan por qué una entidad tan importante para la economía nacional no ha sido auditada en sus años de existencia.
GAESA sigue en el centro de las tensiones económicas
GAESA es uno de los conglomerados más poderosos de Cuba y ha sido señalado por EEUU y por observadores externos como una estructura con influencia en sectores estratégicos, entre ellos turismo, comercio minorista, finanzas, puertos, construcción y remesas.
El alcance real de su peso económico continúa siendo motivo de debate, porque sus cuentas no se publican de forma transparente dentro del presupuesto estatal. Esa falta de información pública ha alimentado las críticas sobre su autonomía, su relación con las Fuerzas Armadas y su papel en la administración de divisas en un país golpeado por apagones, inflación, escasez y emigración masiva.
Para los cubanos dentro y fuera de la isla, el tema tiene impacto directo porque GAESA aparece vinculada a actividades que mueven divisas, turismo, servicios financieros y comercio. La nueva presión de EEUU podría afectar no solo al grupo, sino también a empresas extranjeras con negocios en Cuba.
La defensa oficial intenta cerrar filas en torno a una estructura que durante años recibió escasa explicación pública. Pero la declaración deja abiertas preguntas clave: cuánto dinero administra GAESA, qué empresas controla exactamente, cómo se auditan sus operaciones y qué efecto tendrán las sanciones sobre la economía cotidiana de los cubanos.

