
Un cubano fue detenido en la provincia de Granma bajo la acusación de sabotaje, pues según la prensa oficialista fue agarrado in fraganti mientras rompía traviesas en la línea ferroviaria en el kilómetro 120.3 en Bayamo.
El hecho ocurrió momentos antes de la llegada de un tren nacional, por lo que pudo haber causado un grave accidente, poniendo en riesgo la vida de decenas de pasajeros. La intervención de las autoridades locales evitó lo que podría haberse convertido en una tragedia de consecuencias fatales.
De acuerdo con la nota oficial, el incidente es investigado como un delito de atentado contra la seguridad del transporte, mientras permanecen los llamados a mantener cero tolerancia con estos actos.
El Código Penal cubano, vigente desde 2019, establece que el sabotaje es un delito que se castiga severamente, con penas que pueden variar según la gravedad del acto y sus consecuencias.
Los artículos 125 y 126 indican las sanciones, que pueden incluir desde prisión de 7 a 15 años hasta cadena perpetua o pena de muerte en casos que pongan en peligro la vida humana o la seguridad colectiva. Además, se pueden aplicar medidas accesorias como la confiscación de bienes y restricciones de movilidad.
El hecho ha provocado un aluvión de reacciones en las redes sociales, donde los usuarios han expresado su condena y han exigido que se aplique el máximo rigor de la ley. En comentarios públicos, varios ciudadanos destacaron la magnitud del peligro que este hecho pudo haber causado, haciendo hincapié en que se debe aplicar una justicia ejemplar para disuadir a otros de realizar actos similares.
Sin embargo, no están claras las intenciones que motivaron al ciudadano al supuestamente romper las traviesas de la línea férrea.
Accidentes recientes de trenes en Cuba
Recientemente, cinco vagones de un tren de carga que transportaba alcohol desde Sancti Spíritus hacia Mayabeque se descarrilaron cerca de la estación Mocha, en Matanzas. El incidente, ocurrido en el kilómetro 80.500 de la Línea Central, provocó el incendio de uno de los vagones, lo que obligó a la detención del tránsito ferroviario.
El 13 de abril de 2025, un tren de pasajeros que cubría la ruta Holguín-La Habana también se descarriló en Las Tunas, sin víctimas pero con demoras significativas. En septiembre de 2024, un tren universitario sufrió un incidente similar en Santa Clara, lo que causó caos logístico.
Otro descarrilamiento se produjo el 12 de septiembre de 2024 en Matanzas, cuando tres vagones de carga se volcaron sin causar heridos, pero interrumpiendo el servicio. Estos incidentes, sumados al desgaste de las vías y la falta de mantenimiento adecuado, subrayan la necesidad urgente de inversiones y mejoras en la infraestructura ferroviaria cubana para evitar futuros desastres.