
El influencer cubano Alexander Otaola denunció la profanación del panteón de su familia en el Cementerio General de Camagüey, una de las necrópolis más antiguas de Cuba, en medio de una crisis generalizada que afecta todos los ámbitos de la vida, incluyendo los servicios fúnebres.
A través de Facebook, el presentador comunicó que “la tumba de mi abuelo paterno, preso político, ha sido vandalizada y los restos de 16 de mis familiares han sido robados. ¡Cuba Que Asco!”, mensaje que acompañó con la etiqueta #CubaEstadoFallido.
La denuncia se suma a la de la artista Camila Lobón, prima del presentador, quien también hizo público que el panteón familiar apareció vacío. Según explicó, no quedó ninguna urna ni osario dentro del espacio funerario, pese a tratarse de un recinto con amplio valor patrimonial y sentimental donde descansaban generaciones de su familia.
Lobón relató la magnitud del impacto emocional que ha dejado el suceso entre sus seres queridos: “No consigo ni especular sobre las razones detrás de esto. No hace sentido en las más delirantes lógicas burocráticas, ni en el más miserable acto de saqueo. Simplemente agarraron los restos de mi familia… y los botaron”.
La artista añadió que este episodio ha golpeado profundamente a los mayores de la familia y a quienes mantienen vínculos afectivos con los difuntos. “Yo, que no tengo ninguna religiosidad particular… a la que le rezo en mis horas de desesperación es a esa bisabuela”, afirmó, subrayando el vínculo emocional que persiste más allá del tiempo y la distancia.
Para Lobón, la desaparición de los restos es también un recordatorio del desarraigo que enfrenta la diáspora cubana: “Y un día te levantas y en el país al que no puedes volver han agarrado y botado como basura la única parte profunda de ti que quedaba, tus muertos”.
Un cementerio histórico marcado por el deterioro y los saqueos
La profanación denunciada por Otaola y Lobón ocurre en un contexto de quejas reiteradas sobre el estado crítico del Cementerio General de Camagüey, fundado en 1814 y considerado un sitio de patrimonio funerario único en el país.
Medios como La Hora de Cuba y organizaciones como el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) han difundido imágenes donde se observan huesos expuestos, bolsas con restos humanos abandonadas y estructuras destruidas.
Solo después de que estas pruebas circularon ampliamente en redes sociales, la Empresa Provincial de Servicios Comunales emitió un breve comunicado afirmando que trabajaba “con total receptividad” en acciones de “organización y transformación” dentro del cementerio. Sin embargo, no se ofrecieron explicaciones sobre los múltiples saqueos denunciados por decenas de familiares.
Es indignante lo que pasa en la necropolis camagueya ya es hora de que alguien haga algo,yo enterré a mi hijo en el 2012 y cuando fui a sacar sus restos en 2014 descubrí con horror que lo habían despejado de sus vestiduras yo entiendo que la tela se pudre ,pero y los botones?? Y los cierres de metal?? Nooo es una verdadera vergüenza y falta de todo!!!