
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de un fin de semana apartado de los reflectores públicos, ofreció una conferencia de prensa con el tema central de la guerra en Irán. Sin embargo, respondió preguntas de los reporteros en la Casa Blanca.
Varios temas fueron abordados incluido un recuento de cómo avanza el proceso en Venezuela tras tres meses de la captura del dictador Nicolás Maduro. Sin embargo, resulta muy curiosos que por primera vez en varias semanas no se trata el tema de Cuba en estos encuentros de Trump con la prensa estadounidense.
Pero, ante el silencio de Trump, el gobernante Miguel Díaz-Canel le mandó un mensaje desde la Habana en ocasión de la visita de dos congresistas demócratas que estuvieron de recorrido por la Isla durante cinco días.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, el burócrata designado por Raúl Castro dijo que “al recibir a los congresistas estadounidenses Pramila Jayapal y Jonathan L. Jackson (…) reiteré la voluntad de nuestro Gobierno para sostener un diálogo bilateral serio y responsable con EEUU, y encontrar soluciones a las diferencias existentes”.
Asimismo, el secretario nacional del Partido Comunista aprovechó para “denunciar el daño criminal provocado por el bloqueo, en particular las consecuencias del cerco energético decretado por el actual gobierno de EEUU y sus amenazas de acciones aun más agresivas”.
Al llegar a EEUU, los dos congresistas demócratas publicaron una carta contra la política de Donald Trump hacia La Habana. Ambos calificaron de “obsoleta” la estrategia de Washington, pidieron negociaciones inmediatas con el régimen cubano y atribuyeron buena parte de la crisis de la Isla al embargo comercial y al bloqueo de combustible.
Según dijeron, durante su estancia en Cuba donde en todo momento estuvieron bajo la influencia del régimen castrista escucharon testimonios de familias, religiosos, emprendedores, grupos humanitarios y funcionarios de baja escala dentro del gobierno.
La propaganda comunista les mostró bebés prematuros afectados por apagones, pacientes sin tratamientos, niños sin escuela por falta de transporte y escasez de agua y alimentos.
Eso limitada experiencia les hizo sacar como conclusión que el problema de Cuba se resuelve con un cambio de política de EEUU hacia el régimen.
Jayapal, representante por Washington, nació en India, emigró a EEUU en su adolescencia y es una de las figuras del ala progresista demócrata. Jackson, congresista por Illinois, es hijo del reverendo Jesse Jackson y ha centrado su agenda en derechos civiles, salud y educación.
Muchos cubanos en redes sociales les reprocharon no mencionar presos políticos, falta de libertades ni represión, y los acusaron de legitimar a la dictadura tras una visita controlada por el régimen.