
La Empresa de Gas Manufacturado anunció una interrupción total del servicio de gas manufacturado en varios municipios de La Habana entre el 26 y el 28 de noviembre de 2025, debido a trabajos de mantenimiento en la planta de ENERGAS en Puerto Escondido.
La parada coincide con un fuerte déficit de generación eléctrica en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), lo que deja a miles de familias con menos opciones para cocinar y enfrentar la vida diaria en la capital cubana.
Según la nota oficial, la planta de ENERGAS detendrá completamente sus operaciones desde las 21:00 horas del 26 de noviembre hasta las 3:00 horas del 28 de noviembre. El argumento de la empresa refiere que las labores están dirigidas a “garantizar la seguridad operacional” de la instalación y mejorar la calidad del servicio.
Durante ese período, los municipios de Plaza de la Revolución, Cerro y Centro Habana sufrirán interrupciones totales en el suministro de gas manufacturado. Se trata de zonas densamente pobladas, con una alta concentración de edificios multifamiliares y viviendas que dependen casi por completo de este servicio para la cocción de alimentos.
Además, los municipios de La Habana Vieja, 10 de Octubre, Playa y Marianao enfrentarán afectaciones parciales y cortes totales en las áreas más alejadas de las plantas productoras. En estos territorios, muchos usuarios podrían enfrentarse a un escenario de inestabilidad en los horarios de cocción y en la planificación de la alimentación diaria.
La empresa aseguró que este mantenimiento permitirá aumentar la capacidad de producción de la planta de ENERGAS y mejorar la estabilidad y calidad del gas que se destina a la capital, tanto para uso doméstico como para la generación de electricidad. Sin embargo, el anuncio llega en medio de una crisis energética prolongada y de apagones sistemáticos, que han erosionado la confianza ciudadana en las promesas de mejora del sistema estatal.
Apagones intensos por falta de generación
Al propio tiempo, la Unión Eléctrica (UNE) informó que el día 21 de noviembre el servicio eléctrico estuvo afectado durante las 24 horas por déficit de generación. La máxima afectación se produjo a las 18:10, con 1707 MW sin servicio, un nivel que confirma la incapacidad del sistema para responder a la demanda básica del país.
De acuerdo con el parte oficial, a las 06:00 horas del 22 de noviembre la disponibilidad del SEN era de 1605 MW frente a una demanda de 2320 MW, con 732 MW ya afectados por déficit de capacidad. Para el horario del mediodía, la propia UNE prevé una afectación de 980 MW, pese a la entrada en operación de 32 nuevos parques solares fotovoltaicos, cuya producción fue de 2787 MWh y una potencia máxima de 462 MW.
La situación de la generación térmica sigue siendo crítica. Permanecen en avería la unidad 2 de la CTE Felton y las unidades 5 y 6 de la CTE Renté, mientras la unidad 2 de la CTE Santa Cruz y la unidad 4 de la CTE Cienfuegos están en mantenimiento. Las limitaciones en la generación térmica suman 590 MW, un lastre que el gobierno no ha logrado solucionar con inversiones sostenidas ni con una diversificación real de la matriz energética.
A este panorama se añaden 90 centrales de generación distribuida fuera de servicio por falta de combustible, con 790 MW indisponibles, y otros 80 MW paralizados por falta de lubricantes, para un total de 870 MW fuera de la red. Para el horario pico, solo se prevé la entrada de la unidad 5 de Renté con 60 MW, insuficientes para revertir el déficit estructural.
Con estas cifras, la UNE pronostica para el horario pico una disponibilidad de 1665 MW y una demanda máxima de 3280 MW, lo que dejaría un déficit de 1615 MW y una afectación estimada de 1685 MW. En la práctica, las familias habaneras afrontarán al mismo tiempo apagones prolongados y cortes del gas manufacturado, un doble golpe que revela la fragilidad del modelo estatal de gestión de los servicios básicos y el costo cotidiano de la crisis para la población.