
Un oficial del Servicio Secreto de Estados Unidos fue arrestado el lunes en Miami-Dade, acusado de exhibición indecente tras ser sorprendido desnudo y masturbándose en el pasillo de un hotel, según el reporte policial de la Oficina del Sherrif de Miami-Dade.
El detenido fue identificado como John Andrew Spillman, de 33 años, residente de Marble Falls, Texas, quien trabajaba en Miami como parte de un dispositivo de seguridad exterior para un evento.
El arresto ocurrió poco después de la medianoche en el hotel DoubleTree, ubicado en el 711 NW 72nd Ave., cuando agentes del Sheriff del Condado Miami-Dade acudieron al lugar por el aviso de un hombre desnudo en uno de los pasillos. Al llegar, los oficiales encontraron a Spillman masturbándose, de acuerdo con la declaración jurada del caso.
La víctima declaró a las autoridades que se encontraba en el vestíbulo del hotel cuando Spillman presuntamente la siguió a ella y a otra persona hasta un piso superior. Según su testimonio, entró de inmediato a una habitación porque temía por su seguridad.
El informe policial indica que la mujer vio al acusado masturbándose junto a la puerta de su habitación. Los agentes procedieron a detenerlo antes de que la víctima saliera del cuarto para explicar lo ocurrido.
Spillman fue acusado de exposición indecente. Un juez fijó una fianza de 1.000 dólares y programó una audiencia para el 27 de mayo. La historia fue revelada inicialmente por el periodista Sheldon Fox, de WSVN, y luego ampliada por Local 10 News.
Un portavoz del Servicio Secreto confirmó a Local 10 News que Spillman pertenece a la División Uniformada de la agencia y está asignado en Washington, D.C. También precisó que el oficial trabajaba en Miami como parte de un equipo encargado de controles de seguridad exterior para un evento.
La misma fuente aclaró que la asignación del agente había terminado el día anterior y que Spillman estaba fuera de servicio en el momento del arresto. Tras conocerse el caso, fue colocado de inmediato en licencia administrativa mientras avanzan el proceso penal y una investigación interna.
El jefe de la Policía del Servicio Secreto, Richard MacAuley, calificó la conducta atribuida al agente como “inaceptable” y afirmó que contrasta con el profesionalismo y la integridad que exige la institución. También aseguró que la agencia toma el asunto con la máxima seriedad.
El incidente abre interrogantes sobre los controles internos del Servicio Secreto, una agencia encargada de proteger a figuras de alto nivel como el presidente de EEUU y de operar en escenarios sensibles.
La conducta descrita por la policía resulta incompatible con las exigencias de disciplina, estabilidad emocional y juicio profesional que debe tener un funcionario de ese cuerpo.
Aunque el caso deberá resolverse en los tribunales, el arresto expone la necesidad de revisar los mecanismos de evaluación psicológica y supervisión dentro de una institución de élite.
