
Las autoridades de Miami confirmaron el arresto de José Leodan Flores, un hombre de 27 años sospechoso de haber cometido un robo a mano armada en el barrio de La Pequeña Habana, hace casi dos meses, informó Local 1o.
Según el reporte policial, el sospechoso y otro individuo abordaron a la víctima alrededor de las 4:45 a.m. del pasado 30 de abril, amenazándolo con cuchillos y exigiéndole sus pertenencias.
Esto ocurrió cuando la persona asaltada caminaba hacia su automóvil, estacionado cerca de la intersección de Southwest 16th Avenue y Flagler Terrace. Flores mantuvo un cuchillo cerca de la garganta de la víctima, mientras que su cómplice posicionó otro en el abdomen.
Bajo el miedo de perder la vida a puñaladas, el hombre afectado en este hecho accedió a las demandas de los delincuentes, quienes huyeron con 800 dólares en efectivo y un iPhone 13 Pro Max.
Las autoridades informaron que los presuntos ladrones escaparon en un sedán blanco, pero gracias a un testigo valiente que siguió al vehículo y registró su número de placa, se logró vincular la evidencia con Flores. Además, la ubicación del teléfono celular del sospechoso corroboró su presencia en la escena del crimen.
Tras una laboriosa investigación, los detectives de robos detuvieron a Flores y lo sometieron a un interrogatorio. El hombre admitió haber estado en el lugar de los hechos con un amigo supuestamente llamado Enrique.
Sin embargo, negó la utilización de un cuchillo en el hurto. El sospechoso permanecerá detenido sin derecho a fianza en el Centro Correccional Turner Guilford Knight, mientras las autoridades continúan la búsqueda de su cómplice.
La policía de Miami-Dade hace un llamado a la colaboración ciudadana para identificar al segundo presunto ladrón. Cualquier persona que tenga información relevante debe comunicarse con Crime Stoppers de Miami-Dade, marcando a la línea telefónica 305-471-8477. Las autoridades resaltaron la importancia de contribuir para mejorar la seguridad de la comunidad.
De ser encontrado culpable, el sujeto arrestado podría recibir hasta una sentencia de 30 años de privación de la libertad, así como las multas correspondientes, que varían entre los 1.000 y los 10.000 dólares. En la sanción también podrían influir antecedentes delictivos.

