
Andrés Mountbatten Windsor, expríncipe y hermano del rey Carlos III de Reino Unido, fue arrestado este jueves en Norfolk por sospecha de mala conducta en un cargo público, convirtiéndose en el primer miembro de la familia real británica en ser detenido en la historia moderna, informó BBC.
El arresto se realizó durante registros en domicilios de Berkshire y Norfolk, relacionados con su vinculación al caso de Jeffrey Epstein, el fallecido magnate financiero y también delincuente sexual.
En enero, el gobierno estadounidense publicó archivos que documentan las comunicaciones entre Andrés y Epstein, lo que ha llevado a las autoridades británicas a abrir una investigación formal.
Se sospecha que el expríncipe, durante su tiempo como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011, pudo haber compartido material clasificado con el magnate, lo que violaría las leyes de confidencialidad y seguridad.
El arresto marca un punto culminante en la caída del expríncipe Andrés, quien durante años fue considerado el “hijo favorito” de la reina Isabel II. Ahora, se enfrenta a acusaciones que han dañado profundamente la reputación de la familia real.
A pesar de las acusaciones graves, ha negado enérgicamente cualquier irregularidad en su comportamiento. El rey Carlos III, al enterarse de la detención de su hermano, expresó su profundo apoyo a la policía.
En un comunicado oficial, el monarca indicó que el proceso judicial debía llevarse a cabo de manera adecuada y por las autoridades competentes, sin hacer comentarios adicionales sobre el asunto.
La familia real, que ha continuado con sus compromisos, ha mantenido una postura reservada respecto a los desarrollos. A pesar de las preguntas de los medios, el rey no respondió a consultas sobre su reacción ante el arresto, mientras que la reina Camila evitó hacer comentarios cuando se le preguntó al salir de un evento en Windsor.
Este arresto es solo el último capítulo de un largo escándalo que ha sacudido la estabilidad de la familia real británica. En 2022, se resolvió extrajudicialmente un caso civil presentado por Virginia Giuffre, quien alegó que había sido obligada a mantener relaciones sexuales con Andrés cuando era menor de edad.
Aunque el acuerdo alcanzado entre Giuffre y el príncipe no incluyó una admisión de culpabilidad, las acusaciones dañaron su imagen y la de la monarquía británica.
En 2025, el rey Carlos III tomó la drástica medida de despojar a su hermano de sus títulos nobiliarios, incluyendo el de Duque de York y el tratamiento de “Su Alteza Real”.
Esta decisión fue el resultado de un proceso en el que las revelaciones sobre los vínculos de Andrés con Epstein, así como las acusaciones de abuso sexual, llevaron a la monarquía a distanciarse de su hermano.
Los archivos de Epstein revelan atrocidades de tal magnitud, naturaleza sistemática y alcance global que podrían ser consideradas legalmente como “crímenes de lesa humanidad”, señalaron nueve relatores y expertos de la ONU.
Los documentos, publicados el 30 de enero por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, “indican la existencia de una red criminal internacional” y “muestran implicaciones alarmantes sobre el nivel de impunidad que rodea estos crímenes”, afirmaron en un comunicado conjunto.
La filtración también dio a conocer una lista de más de 300 nombres de alto perfil, incluyendo políticos, millonarios y celebridades de renombre mundial.