
Los gemelos cubanos Juan González Osorio y Justo González Osorio, ambos de 47 años, fueron detenidos nuevamente en Miami-Dade por presuntamente mantener sistemas ilegales de vertido de aguas residuales en una propiedad situada junto a los Everglades, pese a que ya habían enfrentado un proceso similar en 2023.
Según los informes de arresto, los hermanos habían completado un programa de desvío previo al juicio después de que las autoridades descubrieran, hace tres años, que varios vehículos recreativos descargaban aguas residuales sin tratar en el terreno ubicado en el 15600 de SW 212th Avenue, en la zona rural de Redland, informó Local 10.
Periódico Cubano confirmó que una nueva investigación determinó que la propiedad permanecía prácticamente en las mismas condiciones. Las autoridades recibieron una denuncia sobre la presencia de casas rodantes y otras estructuras que seguían siendo utilizadas con sistemas no autorizados para eliminar desechos.
Una vigilancia aérea realizada el 20 de enero mostró múltiples vehículos recreativos y construcciones modulares en el lugar. Dos días después, agentes de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade ejecutaron una orden de registro para inspeccionar las instalaciones.
De acuerdo con los documentos judiciales, los investigadores encontraron varias estructuras conectadas a sistemas clandestinos de tratamiento y eliminación de aguas residuales. Algunas contaban con tuberías de desbordamiento y bombas destinadas a canalizar directamente los líquidos hacia los humedales circundantes.
El informe señala que al menos dos autocaravanas tenían tuberías conectadas directamente con los Everglades, sin tanques de almacenamiento ni sistemas de tratamiento. Una de ellas presentaba fugas que provocaban la acumulación de aguas residuales dentro de la propiedad antes de llegar a los terrenos vecinos.
Los agentes también localizaron un estanque cubierto de algas y con animales muertos. Las pruebas realizadas al agua detectaron concentraciones elevadas de bacterias y confirmaron la presencia de E. coli, un microorganismo asociado con contaminación fecal y capaz de representar un riesgo para la salud.
El martes, los agentes regresaron al terreno para arrestar a los hermanos. Ambos enfrentan cargos graves por presunto desprecio intencional al medioambiente y violación deliberada de las leyes estatales contra la contaminación del agua.
La investigación también reveló posibles casos de abandono animal. Las autoridades encontraron cuatro yeguas dentro de un pequeño corral sin acceso a agua ni refugio, además de un cerdo encerrado en una jaula elevada, sin alimentos, agua ni espacio adecuado para ejercitarse.
Por esos hallazgos, Juan González Osorio enfrenta cinco cargos adicionales relacionados con el abandono de animales. Hasta el miércoles, ambos permanecían detenidos en el Centro Correccional Turner Guilford Knight bajo una fianza de 5.000 dólares cada uno. Juan debía pagar otros 500 dólares por las acusaciones vinculadas con los animales.
¿Cuáles podrían ser las sanciones para los gemelos cubanos?
En Florida, una condena por contaminación intencional del agua, daño ambiental y abandono animal puede implicar penas de prisión, multas elevadas y obligaciones de reparación económica. Cuando las autoridades prueban que la conducta fue deliberada, los delitos ambientales pueden clasificarse como felonías de tercer grado.
Por cada cargo relacionado con contaminación del agua o desprecio intencional al medioambiente, la persona podría enfrentar hasta cinco años de cárcel. También se contemplan multas de hasta 50.000 dólares por día de infracción o por cada violación.
El Departamento de Protección Ambiental de Florida puede exigir, además, el pago completo de los daños causados a los recursos naturales y aplicar sanciones civiles adicionales de entre 10.000 y 15.000 USD diarios.
El abandono animal suele procesarse como delito menor de primer grado, con una pena máxima de un año en una cárcel del condado y multas de hasta 5.000 USD. Sin embargo, cuando existen agravantes, como sufrimiento extremo, tortura o muerte del animal, el cargo puede elevarse a felonía de tercer grado, castigada con hasta cinco años de prisión y 10.000 USD de multa.

