
Un campesino de casi 70 años, identificado como Agustín Pellicer Charón, fue torturado y asesinado en la comunidad de Quintoque, un pequeño poblado rural en Santiago de Cuba. La agresión fue con el objetivo de robarle 15 cabezas de ganado.
Según el portal independiente CubaNet, el cuerpo de Pellicer fue encontrado bajo unas tablas de madera, el pasado 4 de junio. Además de las marcas de tortura, el cadáver estaba atado de pies y manos.
Las autoridades locales han detenido al menos seis personas, pero casi todas fueron liberadas por falta de pruebas. La naturaleza del crimen y las lesiones sufridas por la víctima sugieren que varias personas pudieron haber participado en el asesinato.
La falta de avances en la investigación ha generado una sensación de impunidad, especialmente en un contexto de creciente violencia rural en la provincia, situada al oriente de la Isla.
La falta de medidas efectivas contra los robos y la violencia ha causado un sentimiento de impotencia y desconfianza entre los campesinos. En el caso de Agustín Pellicer, tres semanas después de su asesinato, no hay acusados formales ni avances en la investigación. “Vienen, toman nota, pero todo sigue igual”, expresó un productor de la zona.
Este asesinato es solo uno de los muchos incidentes violentos relacionados con el robo y sacrificio de ganado mayor en la provincia. Según un artículo de Cubadebate publicado el 25 de junio de 2025, el fenómeno afecta a al menos seis provincias y diez municipios.
Santiago de Cuba ha reportado la tasa más alta de asesinatos vinculados a estos delitos, con 38 muertes entre noviembre y diciembre de 2024. Aunque los medios oficiales reportaron una leve disminución de los delitos a principios de 2025, la violencia ha vuelto a repuntar, dejando a los campesinos sumidos en la inseguridad.
En Las Tunas, los robos aumentaron un 70 % entre 2021 y 2022. Solo en 2022, se reportaron oficialmente al menos 82.000 reses desaparecidas o sacrificadas ilegalmente, lo que provocó una drástica disminución de la masa ganadera en el país. Entre febrero de 2024 y enero de 2025, Cuba perdió más de 300.000 cabezas de ganado, pasando de 3,9 millones a solo 2,9 millones.
Miedo ante la falta de seguridad y el robo de ganado en el oriente cubano
Para muchos, como Ada Lovaina, vecina de Pellicer, el asesinato ha generado un clima de miedo generalizado. “Nos queremos mudar, dejar todo e irnos a donde se pueda vivir de otra cosa. Apenas dormimos vigilando”, confesó Ada, quien, junto con su esposo, vive bajo la constante amenaza de los robos en su finca.
Ada explicó que están vendiendo sus animales poco a poco, comenzando por los cerdos, con la esperanza de abandonar la vida en el campo lo antes posible. La falta de protección efectiva por parte de las autoridades y la continua violencia están haciendo que cada vez más personas decidan dejar sus tierras y huir hacia zonas más seguras.