
El youtuber cubano JSant TV logró ingresar a una de las residencias más exclusivas de La Habana: la mansión del embajador británico. Tras múltiples intentos y solicitudes sin respuesta, su equipo de grabación consiguió el acceso y documentó la riqueza arquitectónica y el patrimonio histórico del inmueble.
Ubicada en El Vedado, la casa data de principios del siglo XX y destaca por su estilo ecléctico, sus lujosos interiores y la única piscina techada de Cuba. Construida entre 1916 y 1918, la mansión perteneció inicialmente a Pablo González de Mendoza, un acaudalado banquero dueño del Banco Hipotecario de La Habana.
Posteriormente, la propiedad sirvió como sede de las embajadas de Italia y Rusia antes de pasar a manos del Reino Unido a finales de los años 50. La edificación mantiene su esplendor original, con jardines bien cuidados, esculturas en mármol italiano y fuentes ornamentales.
El recorrido de JSant TV mostró la fachada imponente de la casa, caracterizada por sus amplios ventanales, su reja perimetral y la exuberante vegetación que la rodea. En el interior, se conservan muebles, lámparas y espejos de época, además de una escalera helicoidal adornada con un vitral policromado.
Uno de los espacios más impresionantes de la residencia es el salón principal, donde se encuentran valiosas pinturas de la escuela inglesa. Entre ellas, destaca una obra de Dominic Serres que retrata la toma de La Habana por los ingleses en 1762. Además, el salón alberga un biombo original de gran valor patrimonial.
Los techos altos, los pisos de mármol y las lámparas de época refuerzan la elegancia de la construcción. La decoración combina influencias británicas con elementos clásicos europeos, creando una atmósfera de exclusividad y sofisticación.
La residencia cuenta con amplios patios y terrazas que reflejan la integración entre arquitectura y naturaleza. Entre columnas y arcadas, se encuentran esculturas de dioses mitológicos como Afrodita, Artemisa y Perséfone. Estos espacios no solo embellecen la mansión, sino que también sirven para recepciones diplomáticas y eventos de emprendimiento.
El patio principal, donde se realizan tradicionales recepciones de té, destaca por su detallado trabajo en teselas de piedra, colocadas una a una en patrones geométricos. La meticulosa conservación de estos espacios permite apreciar el lujo característico de la época.
El elemento más impactante de la mansión es su piscina techada, construida en 1918 por el arquitecto estadounidense John Duncan. Inspirada en las termas romanas, esta estructura fue añadida por González de Mendoza para que sus hijas disfrutaran de la natación sin ser vistas desde el exterior. Para garantizar su privacidad, la vegetación del jardín fue diseñada para bloquear la vista desde la calle.
La piscina, conocida como el “Baño Romano de los Mendoza”, está rodeada de columnas dóricas y cuenta con una techumbre de madera italiana restaurada recientemente. En su época, se cubría con tablones para transformarla en un salón de baile, una práctica común entre la aristocracia habanera.
El acceso a esta residencia sigue siendo extremadamente limitado. Solo en ocasiones especiales se permite la entrada a visitantes con fines culturales.