
El joven músico Rapson Espinosa ha causado sensación en redes sociales al compartir una interpretación original de la conocida canción Chan Chan, del cantante cubano Compay Segundo.
Espinosa, quien reside en Estocolmo, se ha destacado por su habilidad para manejar diversos instrumentos y su talento vocal, cualidades que le han permitido ganar seguidores fuera de Cuba.
En su más reciente video, publicado en su cuenta de Instagram, el antillano presentó una versión inédita del clásico cubano, utilizando un sundrum, un pequeño tambor de madera.
Antes de iniciar la interpretación, el músico explicó “cómo sonaría la legendaria canción ‘Chan Chan’ con este instrumento sundrum”, mostrando el instrumento antes de comenzar a tocar.
El proceso de creación fue grabado paso a paso. Espinosa comenzó registrando el sonido del bajo, para luego añadir el sundrum y la guitarra. Además, utilizó sus manos para imitar el sonido del güiro y las claves, dado que no disponía de estos instrumentos. Posteriormente, agregó su voz para interpretar el coro y finalmente el estribillo, la parte más reconocida de la canción a nivel internacional.
La respuesta del público no se hizo esperar, los comentarios llenos de elogios reflejaron la admiración por la creatividad y destreza del joven artista.
Frases como “¡Qué buena versión!”, y “El ingenio vale más que nada” se repitieron entre las reacciones, destacando la capacidad del artista para reinterpretar un clásico de la música cubana con recursos limitados, pero con un resultado excepcional.
Espinosa, conocido por su sello personal en cada interpretación, ha encontrado en las redes sociales una plataforma para compartir su arte con un público global, demostrando que el talento cubano sigue vivo y adaptándose a nuevas formas de expresión.
Chan Chan es una canción de son compuesta por el cantante cubano Compay Segundo, que trata de dos personajes, Juanica y Chan Chan, escrita en 1984.
El tema ha sido grabado en múltiples ocasiones tanto por Compay Segundo como por otros artistas cubanos, aunque la versión más conocida, y la que obtuvo fama mundial, es la primera pista del disco Buena Vista Social Club, con Eliades Ochoa e Ibrahim Ferrer.
En la canción, primero se mencionan cuatro localidades del este de Cuba, Alto Cedro, Marcané, Cueto y Mayarí, pertenecientes todas a la provincia de Holguín.
Luego se cuenta la anécdota de Juanica y Chan Chan, una mujer y un hombre que construían una casa e iban al mar a buscar arena. Mientras Juanica sacudía el jibe, el contoneo de su cuerpo al hacerlo, a Chan Chan le dio vergüenza.
En el último verso, alguien pide que se le quite la paja del camino para que él pueda sentarse en el tronco que ve, porque así no puede llegar. Al parecer, esta anécdota era una leyenda popular granjera que Compay escuchaba habitualmente de pequeño.