
Cada núcleo de la provincia de Villa Clara podrá comprar solo dos frazadas de piso por única vez tras la autorización del gobierno local a la empresa textil ‘Luis Augusto Turcios Lima’ SAREX para que las distribuya a 65 pesos cubanos (CUP).
La venta controlada por la tarjeta de racionamiento prevé el suministro de entre 100.000 y 150.000 frazadas de piso, debido al déficit de materias primas en el país, que implica que deben ser importadas. De acuerdo con el Portal del Ciudadano ‘Soy Villa Clara’, la estrategia de regulación de venta “busca dinamizar producciones imprescindibles para el pueblo” en un contexto de extrema escasez de productos básicos.
En declaraciones a los medios locales, Ángel Javier Acosta Ruíz, director de SAREX, explicó que se hizo un gran esfuerzo para confeccionar una ficha de costo “a muy buen precio”. Para el directivo, una frazada de piso en 65 CUP no es muy caro con respecto al costo en el mercado negro.
“A partir de septiembre se entregarán entre 100.000 y 150.000 colchas de piso para poder dar a cada núcleo de los trece municipios dos frazadas”, significó el directivo.
Otra de las líneas de producción de SAREX son sacos de hilo para los campesinos. Se prevé que, con el acceso al mercado cambiario oficial de 120 CUP por cada dólar, el saco no exceda los 35 CUP. “A través del Mercado cambiario, también venderemos alrededor de unos 100.000 sacos al sector campesino para la cosecha de arroz, maíz, pienso y otros granos, estos envases tendrán un precio muy asequible que no excederá los 30 o 35 pesos”, explicó Acosta Ruíz.
La crisis en SAREX comenzó en el 2021, al mismo tiempo que entró en vigor el “ordenamiento monetario”. Con el nuevo sistema contable, la productividad de las empresas textiles cayó en picada. De un plan de tres millones de frazadas, solo fueron comercializadas 1.035.200 a la población por entidades del Ministerio del Comercio Interior (Mincin).
Las frazadas o trapeadores de piso para limpiar son herramientas esenciales en la limpieza del hogar y en ambientes industriales. Están diseñados para absorber líquidos y recoger el polvo y la suciedad de los pisos. La materia prima utilizada en su fabricación varía según el tipo y uso previsto del trapeador. Algunas de las materias primas más comunes incluyen: Algodón, Microfibra, Rayón, Mezclas de algodón y poliéster, Esponja y Fibras sintéticas.
La elección del material dependerá de la necesidad específica, ya sea para uso doméstico o industrial, y del tipo de superficie a limpiar.