Noticias destacadas

Balseros cubanos revelan su travesía hacia costas mexicanas desde Matanzas

Los baleros, originarios de diferentes provincias, quedaron a la deriva tras la falla del motor de su rústica embarcación
Balseros cubanos revelan su travesía hacia costas mexicanas desde Matanzas
Los balseros que recientemente arribaron a México tardaron meses en construir su embarcación. (Foto de referencia © Periódico Cubano)

El pasado 16 de octubre, un grupo de 22 cubanos desembarcó en las costas del municipio de Celestún, en Yucatán, después de una travesía que duró semanas a la deriva en el mar.

Tras permanecer ocultos por temor a ser detenidos por las autoridades, algunos conversaron con la revista Proceso para revelar cómo fue su peligroso viaje en busca de una oportunidad en territorio mexicano, ante las complicaciones para ahora conseguir refugio en Estados Unidos por las nuevas estrictas políticas migratorias.

La travesía comenzó el 23 de septiembre, cuando el grupo partió desde la provincia de Matanzas, al este de La Habana. Durante meses, trabajaron en secreto, de noche, en la construcción de su balsa.

El plan fue peligroso, ya que fabricar una embarcación en Cuba es considerado un delito. A pesar de los riesgos, el grupo no vaciló en intentar escapar de las condiciones de vida insostenibles en la Isla, donde la crisis económica, la falta de servicios básicos como agua y electricidad, y los bajos salarios los obligaron a tomar esa decisión radical.

El viaje no fue fácil, la embarcación se veía constantemente amenazada por la inmensidad del mar. “No teníamos motor, ni GPS, los teléfonos se quedaron sin carga, el bote se estaba hundiendo, entraba el agua y nos turnábamos para sacarla. Nos rescataron pescadores y pudimos llegar hasta acá”, recordó Anabel, una de las migrantes.

Durante ocho días, no comieron nada, y pasaron siete días sin agua. A pesar de estar a la deriva, varios barcos pasaron cerca de ellos, pero ninguno les ofreció ayuda.

La situación empeoró cuando se quedaron sin gasolina debido a una fuga en el tanque. A pesar de las dificultades, el grupo se aferró a la esperanza. “Preferimos morirnos que seguir ahí. Yo andaba con una virgencita y le rezaba y rezaba”, comentó Néstor, uno de los migrantes, al recordar los momentos de desesperación.

Finalmente, unos pescadores, cuyas identidades prefirieron mantener en anonimato, fueron los únicos en tenderles la mano. Les ofrecieron agua, comida y les ayudaron a llegar a tierra firme. “Aparecieron gracias a Dios, porque sinceramente si tardan una hora más no estaríamos acá”, relató Anabel entre lágrimas.

Cuando llegaron a Celestún, los residentes de la localidad no dudaron en brindarles ayuda. A pesar de la presencia de la policía, que intentó arrestarlos, los habitantes del pueblo se organizaron para proteger a los migrantes.

Motocicletas y mototaxis los llevaron a un lugar seguro, lejos de las autoridades. “Pensamos que eso solo pasaba en las películas. Estamos muy agradecidos con el pueblo de Celestún”, expresó emocionado Lazarito, otro de los balseros.

El grupo de migrantes proviene de diferentes regiones de Cuba, como Matanzas, Guantánamo y La Habana. Muchos de ellos trabajaban en el campo, específicamente en el cultivo de caña, y sus salarios eran insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.

A pesar de su sufrimiento y las adversidades, el grupo se siente agradecido por el apoyo que ha recibido. La Arquidiócesis de Yucatán, a través de la Pastoral de Movilidad Humana, y la Asociación Alas, se han ofrecido para brindarles orientación y acompañamiento en su proceso de solicitud de refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

Agregar a Periódico Cubano como fuente favorita de noticias
Seguir a Periódico Cubano en Google News

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Por favor ingrese su comentario!
Ingrese su nombre

- Advertisement -

Del Barrio Pa' la Cima

Noticias destacadas
- Advertisement -
Últimas noticias
- Advertisement -
Suscríbete al boletín
- Advertisement -