
La galopante inflación y la crisis de dinero en efectivo dentro de la economía cubana ha hecho que el Banco Central de Cuba (BCC) inicie un “corralito bancario”, disfrazándolo con medidas que “incentivan” el desarrollo de las operaciones de cobro y pago por la vía de electrónica.
De acuerdo con el periodista oficialista Lázaro Manuel Alonso, como parte del programa de bancarización aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 31 de julio, el BCC tomó una serie de medidas restrictivas para controlar la disposición de efectivo que puede tener la población.
Por ejemplo, “los cajeros automáticos solo aceptarán extracciones de las tarjetas de las personas naturales, por conceptos de salario, ahorro, pensiones, gratificaciones, etc”. En cambio, se prohíbe que saquen pesos cubanos (CUP) en efectivo de cuentas fiscales.
Concretamente, “se elimina la posibilidad de que los actores económicos extraigan dinero de los cajeros automáticos desde sus cuentas fiscales”. Anteriormente, todos los trabajadores por cuenta propia que fueron obligados a convertirse en Micros, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), además de las que fueron surgiendo, se les obligó a tener cuentas bancarias para vigilarles su negocio.
Ahora, no pueden disponer de su dinero en efectivo. La medida comenzará por afectar a aquellos que realizan importaciones, pues al no disponer de CUP en efectivo no pueden acudir al mercado informal para comprar dólares. En la actualidad, también están vigentes límites diarios y mensuales de transferencias de dinero entre cuentas bancarias. Si no tienen divisas internacionales, no pueden comprar productos en el extranjero.
Otra de las medidas del BCC es establecer la implementación gradual de los canales de pagos electrónicos para todos los actores económicos. La población decidirá si paga en efectivo o por la vía electrónica. Deben disponer de las pasarelas de pago o POS para la venta.
En ese sentido, la información oficial recuerda que “se privilegia con incentivos el cobro y pago por la vía de electrónica de todos los actores económicos”. Dichos “incentivos” suelen ser porcentajes de descuentos como los que se aplican al pago de la electricidad.
¿Qué es un corralito bancario?
Un corralito bancario es una medida restrictiva impuesta por un gobierno para limitar el retiro de dinero en efectivo y/o las transferencias bancarias por parte de los ciudadanos. Se suele aplicar en situaciones de crisis económica o alta inflación, cuando existe un riesgo significativo de corrida bancaria, es decir, que muchas personas intenten retirar sus depósitos bancarios al mismo tiempo, lo que podría llevar al colapso del sistema financiero.
La situación ya había sido dejada entrever en la más reciente sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) por el ministro presidente del BCC, Joaquín Alonso Vázquez. El funcionario se había quejado de una fuga de capitales en las instituciones financieras del Estado. Según su cálculo, en la actualidad hay 1.000 millones de pesos menos que hace dos años.
Por lo tanto, propuso un “proceso de bancarización de las transacciones, de los cobros y pagos que se ejecutan entre la población y los actores económicos, que no es abrir una cuenta de banco a un cliente, sino la bancarización de las transacciones para que los cobros y pagos que se ejecutan entre todos los actores económicos o entre la población y los actores económicos, se hagan usando los instrumentos de crédito existentes como cheques, cartas de crédito, etc”.


Medidas antidemocrático sin ni siquiera consultar con el pueblo,ni siquiera les interesa la opinión del pueblo. Mejor busquen la manera de alimentar al pueblo que bastante hambre se está pasando en cuba