
El Banco Central de Cuba elevó a 475 pesos cubanos (CUP) el precio oficial del dólar, según la tasa flotante que se utiliza en el llamado Segmento III del mercado cambiario. La corrección ocurre justo en la víspera del anuncio de que el régimen abrirá la puerta a inversiones de cubanos en el exterior en grandes negocios de infraestructura.
El precio del euro también se disparó y, para el 16 de marzo, se fijó en 545.11 CUP dentro de ese mercado presentado por las autoridades, pero al que muy pocos tienen acceso debido a la baja disponibilidad de divisas extranjeras.
La tendencia no es aislada. Si se observa el comportamiento del último mes, el aumento ha sido sostenido. A mediados de febrero, el dólar oficial rondaba los 458 CUP, por lo que en aproximadamente cuatro semanas la tasa flotante avanzó unos 17 pesos.
El movimiento confirma la presión creciente sobre el peso cubano en un escenario económico cada vez más deteriorado.
En dólares (1 USD = 475 CUP)
- 5 USD = 2.375 CUP
- 20 USD = 9.500 CUP
- 50 USD = 23.750 CUP
- 100 USD = 47.500 CUP
- 300 USD = 142.500 CUP
- 500 USD = 237.500 CUP
En euros (1 EUR = 545.11 CUP)
- 5 EUR = 2.725,55 CUP
- 20 EUR = 10.902,20 CUP
- 50 EUR = 27.255,50 CUP
- 100 EUR = 54.511 CUP
- 300 EUR = 163.533 CUP
- 500 EUR = 272.555 CUP
Sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro invita a exiliados cubanos a invertir en Cuba
Según explicó en entrevista con NBC News, Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, La Habana autorizará la participación de exiliados y sus descendientes en grandes proyectos de infraestructura, aunque sin ceder el control político.
La medida forma parte de una estrategia oficial para captar capital en medio de la peor crisis económica de los últimos años. El plan busca crear un entorno empresarial más dinámico y atraer fondos hacia sectores clave como el turismo, la minería y la infraestructura, áreas que hoy muestran un fuerte deterioro por la falta de inversión y la ineficiencia estatal.
Entre los proyectos prioritarios figura la modernización de la red eléctrica, una de las áreas más golpeadas por la escasez de combustible. La crisis energética ha provocado apagones prolongados en distintos puntos del país y ha afectado incluso el funcionamiento de hospitales, donde se han tenido que posponer cirugías por falta de electricidad.
Fraga reconoció que las transformaciones económicas chocan con las sanciones de Estados Unidos, que limitan el acceso a financiamiento, tecnología y mercados.
También admitió que esas restricciones complican la importación de combustible, un problema central para una economía que no logra estabilizar ni la generación eléctrica ni el abastecimiento interno.
El tema energético, junto con la falta de combustible, ha formado parte de recientes conversaciones entre La Habana y Washington, según confirmó Miguel Díaz-Canel. Sin embargo, persisten dudas sobre el alcance real de la apertura anunciada y sobre la capacidad del sistema para convertir esa captación de capital en mejoras concretas para la población.
Para muchos observadores, el nuevo ajuste cambiario y el anuncio sobre inversión extranjera reflejan la urgencia del gobierno por buscar divisas y sostener sectores estratégicos sin desmontar el modelo que ha llevado al país a una crisis prolongada.
La pregunta ahora es si esta apertura parcial traerá alivio real o si quedará limitada por las mismas trabas internas y externas que han frenado otras promesas anteriores.