
Desde hace dos días, comenzó la descarga de un barco cargado de arroz en el puerto de Santiago de Cuba, según lo anunciado por las autoridades locales. A medida que avanzan las labores, el grano se transporta a las bodegas para su distribución. Pero, ¿cuántas libras le tocan a cada consumidor?
De acuerdo con la dirección provincial del Ministerio de Comercio Interior (Mincin), que tiene a su cargo la administración de las bodegas cubanas, se trata del arroz correspondiente al mes de marzo.
Sin embargo, no se menciona la cantidad del cereal que se descarga ni cuántas libras le tocarán a cada consumidor. En redes sociales, muchos santiagueros comentan que probablemente sean dos libras para cada persona.
La coordinadora de Programas y Objetivos del Gobierno Provincial, Edelva Marín Medina, el gobierno está haciendo un esfuerzo muy grande para garantizar la distribución del arroz en medio de una enorme crisis energética. Se espera que en los próximos días los consumidores de la provincia puedan acceder a este producto esencial.
El arroz, que históricamente ha sido uno de los productos más sensibles dentro de la canasta básica cubana, ha sido fuente de numerosas críticas en los últimos años debido a la falta de regularidad en las entregas y la escasez de este insumo.
Los cubanos han visto cómo el grano se ha vuelto escaso y caro en los mercados informales, alcanzando precios que superan los 800 pesos por kilogramo en algunas zonas del país.
Santiagueros opinan sobre el arroz
La noticia del comienzo de la descarga del arroz en Santiago de Cuba ha generado una amplia variedad de comentarios en las redes sociales. Algunos ciudadanos critican el hecho de que aún persisten los atrasos en la distribución de los meses anteriores. “¿Y el arroz de enero y febrero?”, pregunta un usuario, evidenciando la frustración de aquellos que aún no han recibido los suministros de meses anteriores.
“Este arroz es solo para un día”, comenta Soraya Fernández, subrayando la insuficiencia de las raciones que, en muchos casos, no cubren las necesidades básicas de las familias cubanas.
Otros como Gilberto Martínez Malpartida señalan los altos precios que se manejan en el mercado informal, donde el arroz alcanza precios que son inalcanzables para la mayoría de los cubanos con salarios bajos.
“Ojalá que el arroz llegue a todos”, comenta Yusnelis Huepp Peña, reflejando el temor de que los productos no lleguen de manera equitativa a toda la población. Por ejemplo, las comunidades rurales por su apartada ubicación geográfica se demoran mucho en recibir los productos en las bodegas.
Reforma de la canasta básica: fin a productos subsidiados
En un contexto de crisis alimentaria, la noticia de la llegada de arroz se suma a la reciente reforma anunciada por el Gobierno cubano sobre la distribución de la canasta familiar. Esta reforma, que comenzará en abril de 2026, implica un cambio en la estrategia de distribución, otorgando los subsidios directamente a las personas en lugar de a los productos.
Aunque esto permitirá la venta de algunos productos a precios diferenciados, la medida ha sido recibida con incertidumbre, ya que muchos temen que no resuelva los problemas estructurales del sistema de racionamiento.