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Besar a una foca en Cuba cuesta el salario de un médico

Besar a una foca en Cuba cuesta el salario de un médico
La tarifa fue mostrada por la youtuber Camila Carballo durante un recorrido por el Acuario Nacional de Cuba (Foto © Periódico Cubano – Generada con Gemini)

En Cuba, un médico puede dedicar un mes entero a curar enfermos y recibir poco más de lo que cuesta un encuentro de varios minutos con una foca. La comparación parece una exageración literaria, pero está escrita en números: la actividad con mamíferos marinos del Acuario Nacional tiene un precio de 6.000 pesos cubanos.

La tarifa fue mostrada por la youtuber Camila Carballo durante un recorrido por las instalaciones habaneras. En el cartel aparece como “encuentro con mamíferos marinos” y cuesta lo mismo para niños y adultos. Carballo la describe como la experiencia de recibir un beso de una de las conocidas focas del Acuario o acercarse a un delfín.

“Me parece caro para la Cuba de hoy”, comenta. Su frase resume una realidad en la que el problema no es solamente cuánto cuestan las cosas, sino la velocidad con que los precios dejaron atrás a los salarios.

Un médico trabaja un mes por poco más de 7.000 pesos

En agosto de 2026 comenzó a pagarse el incremento salarial aprobado para el sector presupuestado. Con la nueva escala, el sueldo base de un médico no especializado o recién graduado subió de 4.610 a 7.045 pesos mensuales. El de un especialista de segundo grado quedó fijado en 8.880 pesos.

Esto significa que los 6.000 pesos del encuentro con la foca representan el 85% del salario base de un médico recién graduado y casi el 68% del correspondiente a un especialista de segundo grado. Antes del aumento, la actividad costaba 1.390 pesos más que todo el sueldo del primer profesional.

Los médicos pueden recibir complementos por guardias, nocturnidad, años de servicio o condiciones especiales. Sin embargo, esas cantidades no forman parte del salario base ni llegan de manera uniforme a todos los trabajadores.

La comparación tampoco resulta excepcional dentro del panorama laboral cubano. La Oficina Nacional de Estadística e Información situó el salario medio mensual en 7.019 pesos durante el primer trimestre de 2026. En salud pública y asistencia social, el promedio fue de 6.470. Besar a una foca costaba, por tanto, casi todo el ingreso promedio del sector sanitario.

La vida cuesta casi nueve salarios médicos

Mientras los ingresos avanzan a pequeños pasos, el costo de la vida parece hacerlo a zancadas. Una estimación del economista Omar Everleny Pérez calculó en 61.710 pesos mensuales el dinero necesario para sostener un hogar de dos personas en 2026.

La cifra no incluye ocio, celebraciones, emergencias ni las necesidades especiales de niños pequeños o ancianos. Solamente la alimentación requiere unos 33.000 pesos, mientras el transporte se estima en 6.000, exactamente lo mismo que cuesta el encuentro con el mamífero marino.

Un médico recién graduado necesitaría casi nueve salarios base completos para cubrir ese presupuesto familiar. Para pagar únicamente los alimentos de dos personas tendría que reunir cerca de cinco meses de sueldo, siempre que durante ese tiempo no gastara nada en vivienda, transporte, aseo o medicamentos.

Los datos oficiales también reconocen que los precios continúan subiendo. En junio de 2026, el Índice de Precios al Consumidor registró un aumento mensual del 2,19%, una variación acumulada del 5,54% y una inflación interanual del 13,42%.

La cuenta comienza antes de ver los peces

En el Acuario Nacional, el dinero empieza a salir del bolsillo antes de llegar a las peceras. La entrada cuesta 150 pesos para los adultos y 50 para los niños. El estacionamiento suma otros 200 pesos, cuatro veces más de lo que Carballo dice pagar habitualmente por dejar su bicicleta en otros lugares de La Habana.

Una pareja con un niño debe pagar 350 pesos para entrar. Si añade el estacionamiento y permite que solamente el menor participe en el encuentro con la foca, la salida alcanza los 6.550 pesos antes de comprar comida o bebidas.

Dentro del recinto, las ofertas gastronómicas oscilan entre 450 y 1.200 pesos. Un vaso pequeño de guarapo cuesta 400; el grande, 500; y una limonada frappé llega a 1.000. “Hay más negocios privados que peces”, bromea Carballo.

El beso de la foca dura apenas un instante. Para un médico cubano, en cambio, su precio representa semanas de consultas, guardias y hospitales golpeados por la escasez. En la Cuba de agosto de 2026, hasta un gesto aparentemente inocente puede convertirse en la medida exacta de la pobreza salarial.

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