
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla advirtió que una eventual acción militar de Estados Unidos contra Cuba podría desencadenar “consecuencias inimaginables”, en medio de una nueva fase de tensión entre Washington y La Habana marcada por sanciones, presiones diplomáticas y advertencias cruzadas.
En una entrevista concedida en La Habana a ABC News, conducida por el periodista Whit Johnson, Rodríguez afirmó que las amenazas del presidente Donald Trump podrían derivar en “una catástrofe humanitaria, un genocidio, la pérdida de vidas de cubanos y jóvenes estadounidenses” y “un baño de sangre en Cuba”.
“Parece que el gobierno de EEUU ha elegido un camino peligroso, un camino que podría llevar a consecuencias inimaginables”, declaró el canciller, quien aseguró además que las conversaciones entre ambos países “no están haciendo ningún progreso”.
La Habana rechaza hablar de reformas internas
Durante la entrevista, Rodríguez Parrilla evitó abrir cualquier margen de negociación sobre asuntos internos de Cuba, entre ellos reformas políticas, cambios económicos o la liberación de presos políticos, puntos que Washington ha colocado en el centro de sus exigencias recientes.
El intercambio se produce después de que la administración Trump endureciera su política hacia la isla con una orden ejecutiva firmada el 1 de mayo, que amplía las sanciones contra personas, entidades o instituciones vinculadas al aparato de seguridad cubano, actos de corrupción o violaciones de derechos humanos.
EXCLUSIVE: Cuba’s foreign minister responds to President Trump’s threats of military actions, warning that the U.S. is on a “dangerous path” that could lead to a “bloodbath in Cuba.” ABC News’ Whit Johnson has more from Havana. https://t.co/bTLICsPgmL pic.twitter.com/yeSGpb6oZN
— ABC News (@ABC) May 7, 2026
De acuerdo con la información disponible, la Casa Blanca justificó la medida alegando amenazas a la seguridad nacional y a la política exterior de Estados Unidos. La Habana, por su parte, ha denunciado la estrategia como una forma de presión económica y política contra el país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba también acusó a Washington de intentar provocar un estallido social en la isla, mientras Rodríguez calificó las nuevas medidas como “castigo colectivo” con “intención genocida contra la nación cubana”.
Nuevas sanciones golpean a GAESA y Moa Nickel
La escalada coincidió con el anuncio de sanciones contra el conglomerado militar GAESA, su presidenta ejecutiva Ania Guillermina Lastres Morera y la empresa minera Moa Nickel S.A., considerada una de las piezas relevantes del sector del níquel y el cobalto en Cuba.
El secretario de Estado Marco Rubio describió a GAESA como “el corazón del sistema comunista cleptócrata de Cuba” y afirmó que el grupo controla una parte significativa de la economía formal de la isla. Según Washington, sus ingresos no benefician directamente al pueblo cubano, sino a las élites del poder.
I offered an interview to the US news network @ABC.
I denounced the multidimensional aggression of the #US government against #Cuba, which is seriously harming our people, particularly through an imposition of an oil siege and the adoption, on May 1st last, of an Executive Order… https://t.co/qX5VYE91VW
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) May 8, 2026
Las sanciones también alcanzan a otros funcionarios, entidades militares y buques, dentro de una estrategia de máxima presión que busca limitar el acceso del gobierno cubano a divisas, inversiones y operaciones internacionales.
Uno de los efectos más inmediatos fue la decisión de la compañía canadiense Sherritt International de suspender su participación directa en actividades conjuntas en Cuba y repatriar a sus empleados expatriados. La empresa, vinculada durante décadas al negocio minero en la isla, señaló que la nueva orden ejecutiva altera de forma material su capacidad para operar con normalidad.
Tensión militar, crisis energética y presión diplomática
La crisis se desarrolla en un momento especialmente delicado para la población cubana, golpeada por apagones prolongados, escasez de combustible y una economía cada vez más restringida. Reportes recientes apuntan a que las medidas estadounidenses sobre el suministro energético han agravado la situación de la red eléctrica nacional.
Trump también ha realizado amenazas públicas contra Cuba, incluyendo referencias a posibles acciones militares. Sin embargo, reportes de prensa estadounidenses citan a funcionarios que aseguran que no existe, por ahora, un plan militar inminente, aunque las opciones de presión seguirían sobre la mesa.
El impasse diplomático se habría agravado tras el vencimiento de un ultimátum de dos semanas en el que Washington exigió la liberación de presos políticos de alto perfil, entre ellos Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, además de apertura de internet y reformas políticas y económicas.
La negativa del gobierno cubano a discutir esos puntos mantiene congelado el diálogo. Mientras Washington insiste en aumentar el costo económico y político para el régimen, La Habana denuncia una estrategia de asfixia que, según sus autoridades, afecta directamente a la población.
El resultado es un escenario de alta incertidumbre: nuevas sanciones, advertencias militares, presión internacional y una crisis interna que continúa deteriorando la vida cotidiana de millones de cubanos.