En el próximo mes de abril se celebrará en La Habana la IV Conferencia de la Nación y la Emigración. Esta cita, parte de una convocatoria lanzada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, para afianzar las relaciones de Cuba con sus emigrantes, habiendo invitado este año incluso a descendientes de cubanos nacidos en el exterior.
A propósito de este evento, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla escribió, “Cuba cuenta con sus emigrados para combatir el bloqueo de Estados Unidos”. Su frase anuncia desesperadamente, la necesidad del apoyo de los nacionales en el exterior, campo que tienen perdido desde hace años.
Tales reuniones fueron la continuidad del llamado dialogo del 78, promovido por Fidel Castro quien expresó en ese entonces: “a la Comunidad hay que respetarla. La Comunidad existe. La Comunidad es una fuerza y a la Comunidad se le toma en cuenta”.
Las palabras de aquellos momentos deben resonar en este “ahora” en los oídos de la llamada “Comunidad”, como un cinismo de marca mayor al igual que las del ministro que igualmente expresa, que los cubanos en el exterior, “apoyan la defensa de la independencia, la soberanía y el desarrollo de la nación”, con ellos en el poder.
En su cuenta de Twitter, enunció el diplomático su interés de darle prioridad al trabajo del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el fortalecimiento de las relaciones entre el gobierno de Cuba y los residentes en el exterior, calificando el proceso de continuo, irreversible y permanente.
#Cuba reconoce, valora y cuenta con la contribución de sus nacionales en el exterior a favor de la eliminación del bloqueo y en la defensa de la independencia, soberanía y el desarrollo de nuestra nación. | #CubanosSiempre #JuntosXCuba 🇨🇺
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) February 21, 2020
Todo esto se mueve a raíz de que el influencer Alexander Otaola revelara los vínculos del periodista Edmundo García, con funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington. Publicando las conversaciones entre este y el vicecónsul Pedro Orlando Pérez, en las que habla de reclutar para la causa cubana, mediante una lista de cubanos “confiables”, los que pretendían invitar a asistir al mencionado encuentro.


qué cara tienen, ahora pretenden que todos aquellos que tuvieron que largarse por culpa de estos impresentables para no morirse de hambre, los apoyen y los defiendan. ¡¡Terminen de irse pa la pin*a de una vez!!