
El 25 de febrero de 2026, un tiroteo entre las Tropas Guardafronteras de Cuba y una lancha rápida registrada en Florida, con matrícula FL7726SH, resultó en la muerte de cuatro cubanoamericanos y seis heridos en las aguas cercanas a Cayo Falcones, en el municipio de Corralillo, Villa Clara.
Este incidente ha generado una oleada de reacciones, tanto a nivel nacional como internacional, y ha puesto a la dictadura castrista nuevamente en el centro del debate por el manejo de la información.
Por ejemplo, el canciller comunista Bruno Rodríguez Parrilla reaccionó pasadas varias horas para decir que “la defensa de las costas cubanas es un deber ineludible”. Según la versión oficial del Ministerio del Interior (Minint), la lancha procedente de Estados Unidos fue la primera en disparar hacia las Tropas Guardafronteras al descubrírseles en aguas cubanas sin permiso.
Cuba ha debido enfrentar numerosas infiltraciones terroristas y agresivas procedentes de #EEUU desde 1959, con un alto costo en vidas, heridos y daños materiales.
Se lleva a cabo una investigación rigurosa para esclarecer los hechos.
La defensa de las costas cubanas, del… pic.twitter.com/ubVCD9Q11y
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) February 26, 2026
Rodríguez Parrilla prometió “una investigación rigurosa para esclarecer los hechos”. Sin embargo, por el historial de manipulación y mentiras del régimen castrista, muchos cubanos no creen en las versiones oficiales del gobierno.
El canciller aprovechó su comunicado en redes sociales para recordar que “Cuba ha debido enfrentar numerosas infiltraciones terroristas y agresivas procedentes de EEUU desde 1959, con un alto costo en vidas, heridos y daños materiales”.
La lancha, que llegó hasta una milla náutica de la costa norte de Corralillo, tenía una tripulación de 10 hombres y transportaba fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de fabricación artesanal, chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje, según el Minint. Esto, de acuerdo con las autoridades cubanas, confirma la intención de infiltración con fines terroristas por parte de los ocupantes de la lancha.
El enfrentamiento dejó como saldo cuatro muertos y seis heridos, quienes fueron trasladados al hospital provincial Arnaldo Milián Castro en Santa Clara.
Reacciones internacionales: condenas y exigencias de investigación
El incidente ha generado una condena por parte de autoridades estadounidenses, especialmente del congresista cubanoamericano Carlos Giménez y el Fiscal General de Florida, James Uthmeier, quienes exigieron una investigación para esclarecer la nacionalidad de las víctimas y responsabilizar a Cuba por lo que consideran un acto de agresión.
Giménez, a través de sus redes sociales, expresó su repudio ante lo sucedido, destacando que las personas involucradas en el ataque fueron cubanos residentes en los EEUU.
El Secretario de Estado, Marco Rubio, también se pronunció sobre el enfrentamiento, calificando como “muy inusual” el hecho de que fuerzas de seguridad cubanas abrieran fuego contra una embarcación privada.
Rubio expresó que, aunque los informes iniciales son incompletos, se seguirá trabajando para esclarecer la verdad detrás del tiroteo y conocer la situación de los sobrevivientes, quienes presuntamente tienen un estatus migratorio legal en EEUU.