
Cuba cerró el lunes 13 de julio la inscripción de 504 deportistas para los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, previstos del 24 de julio al 8 de agosto en Santo Domingo, República Dominicana.
La delegación participará en 42 disciplinas y disputará 356 de las 497 pruebas programadas, con la meta oficial de mantenerse entre los tres primeros países del medallero pese a las limitaciones económicas, logísticas y materiales que afectan al deporte de la Isla.
La cifra definitiva supera los 494 atletas enviados a San Salvador 2023, pero quedó por debajo de los 506 anunciados el 2 de julio por José Antonio Miranda Carrera, director general de Alto Rendimiento del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).
El medio estatal JIT explicó que “cerró el cronograma establecido por los organizadores, aunque la oficialización final de las nóminas todavía pasará por las reuniones técnicas previas al comienzo de las actividades en cada deporte”.
Cuba moviliza una delegación amplia en medio de la crisis
Miranda había presentado la clasificación de más de 500 competidores como uno de los principales resultados del ciclo. “El primer gran logro es haber logrado clasificar 506 atletas, en 37 deportes y 43 disciplinas, superando la delegación de San Salvador 2023”, declaró durante una emisión de la Mesa Redonda.
El funcionario atribuyó parte de los obstáculos al embargo de Estados Unidos. Sin embargo, la propia exposición del INDER reconoció problemas internos que golpean la preparación: dificultades con la alimentación, el transporte aéreo, el suministro eléctrico, la recuperación física y la compra de ropa y equipos especializados.
Esas carencias muestran el deterioro de un sistema deportivo utilizado durante décadas por el régimen como vitrina política.
El INDER aspira al podio con una meta de 68 oros
Cuba terminó tercera en San Salvador 2023 con 74 títulos, 59 medallas de plata y 63 de bronce, para un total de 196 preseas. México dominó aquella edición con 145 oros, mientras Colombia ocupó el segundo puesto con 87.
Para Santo Domingo, las autoridades deportivas proyectan alrededor de 68 medallas doradas y pretenden conservar un lugar en el podio. La competencia también tendrá impacto en el siguiente ciclo: 19 deportes repartirán plazas para los Juegos Panamericanos de Lima 2027, paso previo en la ruta hacia Los Ángeles 2028.
Boxeo y atletismo encabezan las principales apuestas
Leyanis Pérez y Julio César La Cruz fueron escogidos como abanderados. Pérez revalidó en marzo su corona mundial bajo techo en triple salto, mientras La Cruz llegará como bicampeón olímpico y una de las figuras más reconocidas del boxeo estatal.
El pugilismo cubano aseguró 13 plazas en el clasificatorio de Guadalajara. El fútbol masculino también regresará al torneo regional después de su ausencia desde 2014. Cuba quedó ubicada en el Grupo B junto a Panamá, Costa Rica y Colombia. El calendario divulgado por los organizadores confirma que el torneo masculino comenzará el 30 de julio.
¿Funcionará la estrategia?
Desde hace años, el régimen ha utilizado los deportes como herramienta propagandística, enviando atletas a competir en suelo extranjero. Sin embargo, en los últimos años, esta estrategia ha ido en picada debido a las deserciones protagonizadas por los deportistas cubanos que deciden tomar la oportunidad de buscar una mejor vida en el exterior.
Tan solo esta semana, tres kayakistas cubanas que se encontraban realizando una estancia en Canadá decidieron abandonar la delegación antillana a menos de dos semanas de los mencionados juegos, esto tras pasar varios días entrenando.
El medio Cubalite identificó a las atletas como Madelen Heredia Domínguez, Lismary Bombino Rasúa y Anthony Lamadrid Cabrera, que formaban parte de un contingente de 12 personas que participaban en la III Copa del Mundo de la mencionada disciplina y quienes debían disputar después el Campeonato Panamericano en Montreal.
Con este tipo de ejemplos, uno no puede evitar preguntarse cuántos de esos 504 atletas intentará buscar un mejor futuro afuera de la Isla, en especial cuando se toma en cuenta que las personas encargadas de vigilar a estos deportistas deberán de cuidar a número más elevado de lo normal.