- Advertisement -

¿Castigo “como en Cuba”? Maestro en Miami-Dade utiliza polémico método contra un alumno

Maestro en Miami-Dade termina arrestado por polémico método contra un alumno
La Policía de Homestead informó que cámaras de vigilancia del centro captaron parte del suceso. (Foto © Policía de Homestead)

Un maestro de una escuela cristiana privada de Homestead, en Miami-Dade, fue arrestado tras ser acusado de colocar cinta adhesiva en la boca de un estudiante de 13 años durante una clase bíblica.

El caso, investigado por la Policía de Homestead, ocurrió en First United Methodist Christian School y ha generado comparaciones con métodos de castigo utilizados contra estudiantes en Cuba. Aunque el acusado tiene un apellido de origen latino, las autoridades no han confirmado que sea cubano.

El docente fue identificado como Michael Álvarez y enfrenta un cargo de agresión simple. Para muchos padres de origen cubano, la escena recuerda formas de disciplina invasiva que durante décadas se normalizaron en aulas de la Isla bajo la idea de “corregir” al alumno.

Según el reporte policial, el incidente se produjo mientras los estudiantes leían un pasaje bíblico dentro del salón. El menor habría hablado y reído durante la actividad, por lo que el maestro lo reprendió y le ordenó salir al pasillo.

La investigación señala que Álvarez presuntamente colocó cinta de pintor color verde sobre los labios del adolescente. Luego regresó con él al aula, donde otros estudiantes habrían visto al menor con la boca cubierta. La situación dejó de ser un asunto interno de disciplina escolar cuando el alumno se quitó la cinta y avisó a sus padres.

La Policía de Homestead informó que cámaras de vigilancia del centro captaron parte del suceso. Las imágenes habrían registrado el momento en que el estudiante fue escoltado fuera del aula y la acción atribuida al maestro. Ese elemento resultó clave para avanzar en la acusación.

Castigo como en Cuba

Para muchos cubanos, tapar la boca de un niño como forma de control recuerda prácticas escolares humillantes que se han denunciado en Cuba, desde gritos y golpes con reglas hasta alumnos puestos de rodillas o sometidos a castigos físicos degradantes.

Entre los relatos más repetidos por varias generaciones aparecen métodos como poner a estudiantes de rodillas sobre arroz, chapas u otras superficies dolorosas. No existe una estadística pública que mida específicamente esos castigos, pero sí hay reportes sobre disciplina violenta contra menores en Cuba.

UNICEF ha señalado que una parte significativa de niños y adolescentes cubanos ha sufrido métodos violentos de corrección, incluidos castigos físicos y agresión psicológica.

La diferencia central está en la respuesta institucional. En Estados Unidos, una conducta de este tipo puede activar una denuncia familiar, una investigación policial, revisión de cámaras, arresto y presentación ante un juez.

En Cuba, en cambio, muchas familias enfrentan miedo, burocracia y falta de canales independientes para denunciar abusos cometidos dentro de instituciones estatales.

El caso de Homestead expone una frontera que las escuelas no deben cruzar. La autoridad del maestro no autoriza castigos que humillen, inmovilicen, silencien o dañen a un menor. La disciplina escolar debe tener límites claros, supervisión adulta y protocolos de protección.

Álvarez fue liberado tras pagar la fianza fijada por un juez, mientras la investigación continúa activa. Hasta el momento, First United Methodist Christian School no ha divulgado una postura pública sobre el incidente.

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil