
Los residentes de Cienfuegos continúan enfrentándose a la escasez de azúcar, a pesar de que la provincia fue la única en sobrecumplir por amplio margen el plan de producción asignado. Yamil Cuéllar, un residente de la ciudad, denunció en su muro de Facebook que no hay azúcar disponible para la población, cuestionando el destino de las 32 mil toneladas producidas en el territorio durante la recién culminada zafra.
Cuéllar expresó su frustración, señalando que en Cienfuegos los centrales produjeron “32 mil toneladas, de las 29 mil planificadas, situaron a la provincia por encima del resto del país. Sin embargo, los logros azucareros no han servido de nada, ni tan siquiera para ganarse el desvencijado 26 de Julio. ¿Dónde están esas 32 mil toneladas de azúcar producidas en la provincia?”.
Según el propio internauta, toda esa azúcar fue enviada a La Habana, ya que el gobierno prioriza los pocos recursos disponibles para la capital. Esta situación ha dejado a los cienfuegueros sin azúcar, obligando a muchos a pagar precios exorbitantes en el mercado informal o en las Mipymes que se han dedicado a importar azúcar. En estos emprendimientos, una libra de azúcar cuesta 600 pesos cubanos (CUP).
La emisora oficialista Radio Rebelde, que cubrió las múltiples visitas realizadas a la Perla del Sur por parte del vicepresidente Salvador Valdés Mesa y el comandante José Ramón Machado Ventura, significó que al menos 15 mil toneladas de azúcar de los centrales cienfuegueros fueron enviadas a la canasta básica de La Habana, Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y la Isla de la Juventud.
La zafra azucarera en Cuba fue en desastre desde su comienzo en noviembre de 2023. Roturas en los ingenios, mala calidad de la caña, bajo aprovechamiento y por ende menos azúcar fueron algunas de las problemáticas enfrentadas por los hombres y mujeres del sector que actúan bajo una descomunal burocracia centralizada que limita su desempeño.
Los resultados actuales reflejan una situación difícil desde el punto de vista industrial: bajo rendimiento, compromisos incumplidos y parámetros de deficiencia deteriorados. Esta realidad limita la obtención del azúcar de caña y sus derivados, dificultando la economía y agravada por los precios del producto principal en mercados internacionales.
Lejos quedan los años donde el país llegó a producir ocho toneladas de azúcar, la mayoría de ellas destinadas a la exportación hacia la URSS. Pero a inicios de la década de los 2000, a Fidel Castro se le ocurrió cerrar centrales azucareros y, de más de 100, en la actualidad quedan poco más de 20 en activo, aunque muchos menos disponen de la maquinaria modernizada que brinda altos rendimientos fabriles. En 1959, Cuba tenía 156 fábricas operativas, que produjeron 5.6 millones de toneladas de azúcar.

