
Circula en redes sociales una supuesta alerta atribuida al Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil sobre la activación inminente de la llamada “Opción Cero” en Cuba, ante la falta de combustible y el agotamiento de reservas internas.
Periódico Cubano revisó los canales oficiales de la Defensa Civil y del Gobierno de Cuba y no encontró, hasta la tarde del viernes 15 de mayo, ninguna comunicación pública que confirme ese mensaje, aunque la crisis energética sí muestra señales de agravamiento verificadas por declaraciones oficiales y por el aumento de los apagones.
El texto difundido ampliamente en las redes sociales de la comunidad cubana, tanto dentro como fuera de la isla, afirma que el país estaría “en el umbral” de una paralización nacional por ausencia de suministros externos de combustible.
Según esa versión, las reservas podrían agotarse durante el fin de semana si no llega un cargamento no previsto o no se alcanza un acuerdo de emergencia. La publicación habla incluso de una probabilidad de activación del 98%, cifra que no aparece respaldada por ningún documento oficial disponible.
La presunta comunicación advierte que la “Opción Cero” no equivaldría a un apagón ordinario, sino a una interrupción generalizada de servicios básicos.
El mensaje plantea una posible paralización del transporte urbano y nacional, limitaciones extremas en la generación eléctrica, afectaciones al bombeo de agua, interrupciones en las comunicaciones y mayor restricción en la distribución de alimentos.
Según el contenido viral, solo quedarían exceptuados algunos servicios críticos, como ambulancias, bomberos, Fuerzas Armadas, hospitales e instalaciones estratégicas de seguridad.
También se pide a la población almacenar agua, resguardar alimentos no perecederos, preparar linternas, velas y fósforos, asegurar medicamentos de uso crónico y organizarse en barrios, cuadras y edificios.
La publicación termina con un llamado a obedecer órdenes oficiales, permanecer atentos a los medios estatales y asumir que los recursos restantes serían destinados únicamente a emergencias vitales.
Ministro de Energía confirma agotamiento del combustible ruso
Lo que sí ha sido reconocido públicamente es la gravedad del déficit de combustible. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, admitió en mayo de 2026 que Cuba no cuenta con reservas de fuel oil ni diésel suficientes para sostener la generación eléctrica.
“No tenemos absolutamente nada de fuel, no tenemos absolutamente nada de diésel”, expresó el funcionario, según reportes de prensa citados en la información disponible.
Esa declaración confirma el deterioro de un sistema eléctrico dependiente de suministros externos, plantas obsoletas y una infraestructura sin capacidad de respuesta ante la escasez.
La situación se agravó tras consumirse el combustible que habría llegado en marzo en un barco procedente de Rusia, según la información recopilada. Sin nuevas entregas, el margen de maniobra del régimen se reduce y los apagones se vuelven más prolongados.
Entre el 12 y el 14 de mayo, el déficit eléctrico superó los 2.000 MW durante tres días consecutivos. Esa cifra revela una brecha severa entre la demanda nacional y la capacidad real de generación.
Para los hogares cubanos, el dato se traduce en jornadas sin corriente, alimentos dañados por falta de refrigeración, dificultades para cocinar, interrupciones de agua y deterioro de la vida cotidiana.
El empeoramiento del servicio eléctrico provocó nuevas protestas en La Habana. En zonas como Luyanó, La Habana Vieja, Marianao, Guanabacoa, Playa, Boyeros, Cotorro, Cojímar, Diez de Octubre y El Vedado se reportaron cacerolazos, bloqueos de calles y quema de basura.
Las manifestaciones reflejan el cansancio acumulado de una población sometida a apagones, inflación, escasez y falta de respuestas eficaces.