
La clínica estomatológica de Jaruco, en la provincia de Mayabeque, continúa funcionando pese a estar en riesgo de derrumbe desde hace varios años, según denunciaron a través de la página del periodista cubano Mario J. Pentón.
El centro no fue mostrado durante la visita reciente del presidente Miguel Díaz-Canel al municipio, lo que generó malestar entre residentes. El denunciante, que pidió mantener el anonimato, aseguró que la clínica ofrece servicios “a expensas del riesgo para todos” y que su deterioro es visible desde hace tiempo. “Haciendo esto público es como único se resuelven los problemas y aparecen los recursos”, afirmó en su mensaje.
Las imágenes compartidas muestran un sillón dental oxidado y sucio, gaveteros destruidos, equipos obsoletos y una meseta de ladrillos destruida. También se aprecian paredes despintadas y zonas con repellos incompletos, lo que evidencia el abandono de la instalación.
Durante la visita de Díaz-Canel a Jaruco, las autoridades locales organizaron recorridos por distintos lugares, pero evitaron mostrar la clínica según la fuente de Pentón. Esta decisión refleja la voluntad de ocultar la verdadera situación de los servicios públicos.
La clínica estomatológica de Jaruco es la única de su tipo en la localidad. Pacientes y médicos deben acudir diariamente a un inmueble deteriorado, sin garantías mínimas de seguridad. La denuncia alerta que el riesgo es compartido por trabajadores y ciudadanos.
Tras la publicación de Pentón, numerosos internautas reaccionaron criticando la falta de atención oficial. Uno de ellos señaló: “Es la triste realidad, pero el dinero de este país se coge para los viajes del presidente con su esposa, donde se gastan millones, y el pueblo con tantas necesidades y apagones eternos”.
Otro comentario subrayó que incluso si Díaz-Canel hubiera visitado la clínica, la situación no cambiaría: “Así está toda Cuba y a ellos qué les importa, él anda paseando con su señora mientras su pueblo pasa las de Caín”.
El descontento ciudadano se expresó con fuerza en las redes sociales. “Mario, ya nada nos asombra, este país está fallido. El dinero solo se gasta en viajes para esos corruptos doble moral, y la que se tituló ella misma la Primera Dama. Qué cinismo. Abajo la dictadura. Libertad para Cuba”, escribió otro usuario.
Estos testimonios reflejan un creciente malestar social ante el contraste entre el discurso oficial sobre la fortaleza del sistema de salud y las denuncias sobre instalaciones en ruinas. La omisión de la clínica en el recorrido presidencial fue interpretada como una estrategia de maquillaje político.
El deterioro de la infraestructura médica no es exclusivo de Mayabeque. Reportes desde otras provincias dan cuenta de hospitales y policlínicos con filtraciones, mobiliario en mal estado y falta de equipamiento básico, lo que afecta directamente la atención sanitaria.
Hasta el momento, ni el Ministerio de Salud Pública ni las autoridades provinciales han ofrecido declaraciones sobre el estado del centro estomatológico de Jaruco o sobre posibles planes de reparación.
La denuncia y las reacciones en redes sociales confirman la creciente desconfianza de la ciudadanía hacia las instituciones estatales. Para los habitantes de Jaruco, el silencio oficial solo agrava la sensación de abandono y refuerza el reclamo de mayor transparencia y soluciones reales.

