
Fumigadores del gobierno cubano están cobrando hasta 2.500 pesos por fumigar las viviendas en varias provincias, denunció la activista Gretell Salermo y otros afectados por esta ilegal tarifa.
“Acabo de escuchar un audio desde Cuba. Los fumigadores ‘del Estado’ están cobrando mil pesos por fumigar la casa. Esa es la tarifa de Arroyo Naranjo, no sé en otros lugares”, escribió la activista en su cuenta de Facebook, lo que desató una serie de respuestas de usuarios de otras regiones, quienes confirmaron que este cobro se ha vuelto común en sus comunidades.
En San Miguel del Padrón, por ejemplo, el costo alcanza hasta los 2.000 pesos, y en otras localidades como Holguín, Santa Clara y Camagüey, los precios varían entre 1.800 y 2.500 pesos, según los testimonios recopilados.
“Mucho humo y no mata nada”, expresó Soraya Quintero, mientras que Dailys Iralis Serrano relató haber pagado 2.500 pesos por el servicio en su vivienda. Enric Pérez ironizó sobre la situación, comparando los 1.000 pesos actuales con los 50 que costaba hace 15 años.
Estas denuncias se producen en el contexto de una grave crisis sanitaria en Cuba, marcada por el repunte de enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti, como el dengue, chikungunya, oropouche y zika.
El gobierno cubano ha intensificado las campañas de fumigación, pero la efectividad de estas acciones es cada vez más cuestionada, especialmente dado el incremento de casos de arbovirosis en todo el país.
La falta de control de vectores y la escasez de medicamentos y recursos médicos han desbordado a los hospitales en varias provincias, como La Habana, Matanzas, Cienfuegos y Holguín, que se encuentran en situación de colapso.
Organizaciones como el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) y la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba han denunciado que el gobierno cubano es responsable de un “genocidio silencioso”, debido a la mala gestión de la crisis sanitaria, que ha afectado a miles de ciudadanos y dejado un número indeterminado de víctimas fatales.
A pesar de los informes sobre el aumento de pacientes enfermos, el gobierno solo ha reconocido oficialmente tres muertes relacionadas con estas enfermedades, lo que ha generado indignación entre la población.
La situación refleja la creciente brecha entre la retórica oficialista y la realidad del pueblo cubano. La periodista oficialista Yirmara Torres Hernández denunció la falta de respuesta a la crisis, expresando en un post de Facebook: “No hay muertos, porque los muertos solo les duelen a quienes los pierden… lo que pasa es que duele el abandono. Lo que pasa es que duele, que insulten tu inteligencia”.
El Observatorio ha divulgado un listado con los nombres y fechas de las personas que han fallecido a causa de los virus, subrayando la falta de atención médica y el desdén oficial por la salud pública.
Entre los al menos 15 casos registrados por estas organizaciones, se incluyen víctimas de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores, en localidades como Cárdenas, La Habana, Camagüey, Matanzas y Holguín.

