
La venta de cocinas solares parabólicas en un local privado de Centro Habana ha generado debate, en medio de la crisis energética que golpea al país desde hace meses. El dispositivo, fabricado en China y comercializado por 135 dólares en la tienda Doble J Comercial, ubicada en Galiano 310 entre Neptuno y San Miguel, promete cocinar alimentos utilizando únicamente la radiación solar.
La demostración del equipo, difundida recientemente en redes sociales, provocó una avalancha de comentarios marcados por la ironía, la preocupación y las críticas a las condiciones económicas y energéticas que atraviesa Cuba.
En el video promocional aparece una estructura metálica cóncava, de aproximadamente metro y medio de diámetro, diseñada para reflejar los rayos solares hacia una sartén colocada en el centro del aparato.
Una trabajadora del establecimiento explica que el funcionamiento depende de colocar el equipo “en buena posición” para concentrar el calor. Según la grabación, dos salchichas partidas a la mitad quedaron listas en apenas dos minutos durante una prueba realizada a la 1:16 de la tarde.
La escena llamó la atención de los usuarios, no solo por el método de cocción, sino por lo que representa en un país marcado por apagones diarios, escasez de gas licuado y dificultades para acceder a equipos domésticos tradicionales. Muchos interpretaron la llegada de estas cocinas como otro síntoma del deterioro de las condiciones de vida.
“Una maravilla… Nadie ha calculado que se cocina el cocinero junto con el sartén y la salchicha”, comentó un internauta en Facebook. Otro usuario escribió: “Tienes que ponerte una careta de soldar porque te vas a quedar ciega”. Las dudas sobre el impacto del reflejo solar en la piel y en la vista dominaron parte de las reacciones.
También surgieron cuestionamientos sobre la utilidad real del producto en el contexto cubano. “Por la noche o en días de lluvia a comer tajadas de aire”, ironizó una comentarista. Otros pusieron en duda el tiempo de cocción de alimentos más complejos. “¿Cuántos meses para hacer unos frijoles?”, preguntó otro usuario, en referencia a uno de los platos básicos de la dieta nacional.
Aunque la demostración mostró rapidez para freír salchichas, especialistas y páginas dedicadas a tecnologías solares indican que estos equipos suelen requerir largos períodos para preparar alimentos. Cocinar arroz o legumbres puede tomar entre una hora y media y dos horas y media, mientras que las carnes necesitan hasta tres horas, dependiendo de la intensidad del sol y de las condiciones climáticas.
Algunos participantes en el debate defendieron el uso de este tipo de tecnología y señalaron que se comercializa en otros países para actividades al aire libre o campamentos. Sin embargo, varios cubanos respondieron que una solución pensada para excursiones termina convirtiéndose en alternativa doméstica permanente debido a la falta de opciones energéticas en la Isla.
Entre las opiniones más compartidas destacó la percepción de retroceso. “Ya pronto comenzamos con las señales de humo para comunicarnos”, escribió otro usuario, en una crítica dirigida a la precariedad de los servicios básicos.
El propietario del negocio, Rafael Pavón, asegura que las cocinas “son reales y funcionan, siempre que haya buen sol”. Pavón fundó la mipyme Doble J Comercial en 2023, según registros oficiales. Aunque la empresa aparece inscrita bajo actividades gastronómicas, en el local también se comercializan bicicletas eléctricas, lámparas y equipos electrodomésticos.
La aparición de estas cocinas solares refleja hasta qué punto la crisis energética ha modificado la vida cotidiana de los cubanos, obligados a buscar alternativas para algo tan básico como preparar alimentos.