
El techo de la Oficina de Trámites de la Vivienda en Palmira, Cienfuegos, colapsó de manera parcial sin provocar heridos. La situación ha generado críticas, pero también burlas, por tratarse del edificio de una dependencia dedicada a la conservación de los hogares en la Isla.
Una fotografía de este hecho fue compartida por una usuaria de Facebook, quien no dudó en publicar un mensaje irónico de la situación: “La institución encargada de gestionar trámites relacionados con la vivienda es también víctima del deterioro generalizado de los inmuebles en la Isla”.
La imagen muestra una sección del techo derrumbada, dejando un agujero visible sobre la entrada principal del edificio. La situación refuerza la percepción de que el estado de las edificaciones públicas en Cuba sigue deteriorándose sin soluciones a la vista.
El incidente en Palmira es solo un reflejo de una problemática mayor: la crisis de infraestructura que enfrenta el país. Según datos oficiales, al cierre de 2024, solo el 65% de las viviendas en Cuba se encontraban en buen estado técnico, mientras que el 35% restante está en condiciones regulares o malas.
Décadas de negligencia gubernamental, combinadas con la falta de planificación y la escasez crónica de materiales de construcción, han profundizado el déficit habitacional en todo el país.
Actualmente, se estima que el país necesita al menos 800.000 viviendas para cubrir la demanda existente. La población principalmente afectada por este déficit se encuentra en las provincias de La Habana, Holguín, Santiago de Cuba y Camagüey.
A pesar de los compromisos gubernamentales de mejorar la situación, los planes de construcción de viviendas han sufrido incumplimientos significativos. Hasta agosto de 2024, solo se había cumplido el 39% del plan anual de construcción de viviendas, lo que representa una disminución del 64% en la edificación de casas en los últimos cuatro años.
En respuesta a esta crisis, el gobierno cubano ha anunciado la elaboración de una nueva Ley de Vivienda, con la promesa de enfrentar las deficiencias del sector. Sin embargo, las soluciones propuestas hasta el momento han sido objeto de críticas y escepticismo por parte de la población.
Entre ellas, destaca la construcción de casas de barro en algunas localidades, una medida que ha sido ampliamente debatida en redes sociales y medios independientes, pues muchos consideran que lejos de resolver el problema, representa un retroceso en las condiciones de vida de los ciudadanos.