
La compra de una vivienda en Estados Unidos enfrenta nuevas dificultades después de que la tasa promedio de las hipotecas a 30 años subiera al 7,17%, el nivel más elevado desde enero de 2025. El incremento ocurrió este lunes y refleja el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, las presiones inflacionarias y la incertidumbre económica internacional, según datos de Mortgage News Daily citados por Telemundo.
El nuevo valor representa un aumento de 23 puntos básicos frente a la semana anterior y contrasta con el 5,99% registrado en febrero, antes de que el conflicto con Irán provocara un repunte en los precios del petróleo y nuevas preocupaciones sobre la inflación.
El costo de financiar una casa vuelve a subir
Uno de los principales factores detrás del encarecimiento de los préstamos hipotecarios es el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, considerado una referencia para determinar el precio de estos créditos.
Durante la jornada del lunes, ese indicador superó temporalmente el 5%, al alcanzar el 5,014%, aunque posteriormente bajó hasta cerca del 4,95%. Ryan Hayes, director de ventas minoristas de Chase Home Lending, explicó a MarketWatch que “Los rendimientos de los bonos del Tesoro suelen servir de referencia para la fijación de precios de las hipotecas”.
El especialista señaló que el aumento de las necesidades de financiamiento del Gobierno federal y el crecimiento de la deuda pública han generado presión sobre los mercados.
También mencionó otros factores que influyen en los inversionistas, como la tensión en Medio Oriente, el aumento del precio del petróleo, la inflación y la emisión de bonos de grandes compañías vinculadas al sector de inteligencia artificial.
Mercado inmobiliario enfrenta una etapa de menor actividad
El aumento de las tasas llega cuando el sector inmobiliario estadounidense ya muestra señales de enfriamiento. Las ventas de viviendas existentes descendieron en agosto hasta un ritmo anual ajustado de 3,98 millones de unidades, la cifra más baja en más de un año.
Al mismo tiempo, el precio medio nacional de las viviendas unifamiliares llegó a 434.900 dólares durante el segundo trimestre, según los datos citados por Traders Union.
Lisa Sturtevant, economista jefe de Bright MLS, describió la situación como un “punto muerto”. Según explicó, muchos compradores agotaron su capacidad económica, mientras numerosos propietarios evitan vender porque tendrían que reemplazar sus antiguas hipotecas baratas por nuevos préstamos con tasas mucho más altas.
“Este otoño veremos una desaceleración significativa en el mercado inmobiliario”, advirtió Sturtevant.
Trump enfrenta presión por el costo de la vivienda
El aumento de las hipotecas representa un desafío para Donald Trump, quien durante la campaña presidencial de 2024 prometió reducir la inflación y aliviar los gastos de los estadounidenses.
En enero, el mandatario afirmó que las tasas hipotecarias habían bajado hasta el 5,7% y anunció que Fannie Mae y Freddie Mac invertirían hasta 200.000 millones de dólares en bonos respaldados por hipotecas.
La presión sobre la deuda estadounidense también coincide con aumentos en los rendimientos de bonos a 10 años de países como Alemania, Francia y Reino Unido, donde alcanzaron niveles no vistos en más de una década.
Luis Alvarado, codirector de estrategia global de renta fija de Wells Fargo Investment Institute, indicó: “Lo que les hemos estado comunicando a nuestros clientes es que esta situación se mantendrá durante más tiempo”.
La próxima referencia para los mercados será la reunión de la Reserva Federal, prevista para el miércoles, donde sus funcionarios analizarán sus próximos pasos sobre las tasas de interés y el impacto que tendrán en los costos de financiamiento.