
Un tribunal español ha condenado a 20 años de prisión a la ciudadana cubana Arletys Castillo por el asesinato a puñaladas de su pareja, Gerard Guerra, ocurrido en noviembre de 2023 en el municipio de Sant Adrià de Besòs, en Barcelona.
La pena fue acordada tras un pacto judicial que pone fin al proceso penal por un crimen que la sentencia califica de extrema violencia y premeditación, reportaron medios españoles. La mujer había negado inicialmente ser la autora del crimen y luego cambió su versión para alegar haberse defendido del hombre. Finalmente, ha reconocido su culpa.
De acuerdo con los hechos probados, el 16 de noviembre de 2023, alrededor del mediodía, Castillo ideó una situación para dejar indefenso a su pareja. Bajo el pretexto de un juego sexual, logró que Gerard se sentara en una silla y aceptara ser atado de manos a la espalda. Una vez inmovilizado, la mujer lo atacó con un arma blanca, causándole un total de 118 heridas.
Según el periodista Ángel Moya, el tribunal determinó que la víctima, de 35 años, permanecía con vida durante el ataque y murió posteriormente a consecuencia de un shock hipovolémico, tras un sufrimiento prolongado. La resolución judicial subraya el ensañamiento y la alevosía, al considerar que la agresora diseñó un plan previo aprovechando la confianza que Gerard depositaba en ella.
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Durante la instrucción del caso, Castillo intentó desviar la investigación ofreciendo versiones contradictorias de lo ocurrido. Inicialmente, afirmó que terceros habían irrumpido en la vivienda y cometido el crimen, una hipótesis descartada por falta de pruebas.
Posteriormente, alegó haber actuado en legítima defensa y acusó falsamente a la víctima de maltrato, extremo que fue desmentido tanto por la investigación policial como por la sentencia.
También se descartaron otras acusaciones difundidas desde el entorno de la condenada, entre ellas la supuesta posesión de material ilícito por parte de la víctima. Las autoridades concluyeron que dichas afirmaciones carecían de fundamento y formaban parte de una estrategia para desacreditar al fallecido.
Incluso después del crimen, personas cercanas a Castillo promovieron una campaña de recaudación de fondos en redes sociales, presentándola como víctima de violencia, con el objetivo de costear su defensa legal. La sentencia deja constancia de que esa narrativa fue falsa.
Aunque el fallo no establece de manera definitiva el motivo del asesinato, se barajan hipótesis como una posible ruptura inminente de la relación o conflictos relacionados con la situación económica de la pareja.
Además de la pena de prisión, la Audiencia impuso a Castillo cinco años de libertad vigilada una vez cumplida la condena, así como la inhabilitación absoluta durante el tiempo de encarcelamiento. En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar con 120.000 euros a cada uno de los padres de la víctima y con 30.000 euros a cada uno de sus hermanos.
Durante la vista final, Arletys Castillo pidió perdón a la familia de Gerard, en lo que constituye la primera disculpa pública desde que se produjo el crimen.


Tenía que ser …