
Un tribunal en Newcastle, al norte de Inglaterra, condenó a dos hombres por talar el famoso “árbol de Robin Hood”. Daniel Graham, de 39 años, y Adam Carruthers, de 32, fueron sentenciados a cuatro años y tres meses de prisión.
Estos sujetos cortaron el icónico árbol Sycamore Gap en septiembre de 2023, situado al pie del histórico Muro de Adriano, y que llegó a aparecer en la película Robin Hood: Príncipe de los Ladrones (1991), protagonizada por Kevin Costner.
Con casi 150 años de antigüedad, el árbol se había convertido en uno de los destinos turísticos más fotografiados del Reino Unido, siendo una parada habitual para turistas, parejas y fotógrafos. En 2016, fue elegido el “Árbol del Año” en Inglaterra.
Ambos procesados recibieron una pena adicional de seis meses por los daños causados al muro, una antigua construcción romana que se encuentra cerca del lugar. Este periodo de cárcel se incluirá en la primera sentencia mencionada.
Durante la lectura de la sentencia, la jueza Lambert destacó que la motivación del delito fue “pura bravuconería” y subrayó que ambos acusados eran igualmente culpables. Aunque los hombres inicialmente negaron su implicación en los hechos, los dos cambiaron su versión al ver que el fallo era inminente.
El crimen ocurrió en una noche de tormenta, cuando Graham y Carruthers condujeron unos 50 kilómetros desde Cumbria hasta el sitio. Según la reconstrucción judicial, uno de los hombres cortó el árbol mientras el otro grababa el acto con su teléfono móvil.
En menos de tres minutos, el sicómoro, que se había mantenido en pie durante más de un siglo, se desplomó al suelo. La jueza calificó la acción como un crimen con “alto grado de planificación y preparación”.
Andrew Poad, gerente general de la organización benéfica de conservación del patrimonio y la naturaleza National Trust, expresó su pesar por la pérdida del árbol, afirmando que este “árbol icónico nunca podrá ser reemplazado”.
En una declaración leída en el tribunal, Poad destacó que el árbol “pertenecía a la gente” y había sido un símbolo para muchos, siendo un lugar de recuerdos y refugio para quienes visitaban el Muro de Adriano.
Durante el juicio, los abogados de los acusados intentaron presentar una defensa basada en su estado emocional y en el consumo de alcohol. Graham alegó estar atravesando una depresión, mientras que Carruthers defendió su comportamiento como una “estupidez de borracho”.
Sin embargo, la jueza desestimó estos argumentos, subrayando que la tala del árbol había demostrado “habilidad” y requería “acciones deliberadas y coordinadas”. A Carruthers, le recordó que el acto no parecía ser el resultado de una embriaguez, ya que ambos habían preparado el crimen con anticipación.
Las pruebas contra los acusados incluyeron un video encontrado en sus teléfonos móviles que documentaba el acto de vandalismo. En el material, los hombres se referían al crimen como “la operación de anoche” y lo describían como un acto “salvaje” que, según ellos, se haría viral en las redes sociales.
Como parte de la sentencia, el tribunal ordenó la confiscación del vehículo de Graham, con el que ambos llegaron al lugar del crimen, así como de su teléfono móvil, utilizado para grabar el acto.