
La captura de Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, por parte de las fuerzas estadounidenses en Caracas, Venezuela, provocó diferentes opiniones entre los congresistas demócratas y republicanos.
Mientras una parte celebra la determinación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la extracción del ahora expresidente venezolano, la otra lamenta el uso de la fuerza militar sin una consulta al Congreso.
El representante republicano Carlos Giménez, de Florida, expresó su apoyo rotundo a la acción de Trump, agradeciendo la intervención estadounidense en Venezuela. El nacido en Cuba afirmó que el presidente Trump “cambió el curso de la historia en nuestro hemisferio”, comparando la acción con la caída del Muro de Berlín.
“Marca el comienzo del fin de los regímenes narcoterroristas que han aterrorizado a su pueblo, inundado nuestras comunidades con drogas mortales y desestabilizado las Américas”, destacó Giménez.
Thank you, President Donald J. Trump, for changing the course of history in our hemisphere. May God bless our brave service members and this great nation. Our country, and the world, are safer because of President Trump’s leadership, resolve, and willingness to confront evil…
— Rep. Carlos A. Gimenez (@RepCarlos) January 3, 2026
Desde el Senado, Tom Cotton, representante de Arkansas, justificó la operación militar, argumentando que Nicolás Maduro no solo era un dictador ilegítimo, sino que además lideraba una extensa red de narcotráfico. Este legislador también celebró que el venezolano ahora va a ser juzgado por sus crímenes contra estadounidenses.
No obstante, las reacciones del Partido Demócrata han sido marcadamente críticas. Jim McGovern, congresista de Minnesota, calificó la acción como un ataque “injustificado e ilegal”, recordando que el presidente Trump no contaba con la autorización del Congreso para emprender una operación militar de tal magnitud.
Asimismo, expresó su indignación al señalar que mientras EEUU enfrenta carencias en atención médica para los ciudadanos, el presidente ha encontrado fondos “ilimitados para la guerra”.
Por su parte, el senador demócrata Andy Kim, de Nueva Jersey, acusó al secretario de Estado Marco Rubio y a Pete Hegseth de mentir al Congreso, tras afirmar que la operación en Venezuela no tenía como objetivo un cambio de régimen.
Kim consideró que el ataque a un jefe de Estado envía una señal peligrosa al mundo, al normalizar las intervenciones militares contra gobiernos extranjeros. “Este ataque no representa fuerza. No es una política exterior sensata”, señaló el legislador, subrayando los riesgos de tal política para los ciudadanos estadounidenses en Venezuela y en la región.
Desde el mismo partido, Melanie Stansbury, representante de Nuevo México, también se mostró contundente en su condena, destacando la ilegalidad de los ataques. “El presidente no tiene autoridad para declarar la guerra ni emprender operaciones militares a gran escala sin el Congreso”, dijo Stansbury, exigiendo una acción inmediata del Congreso para frenar lo que consideró una violación de la Constitución estadounidense.
The White House is confirming U.S. military operations in Venezuela tonight. Let us be clear: these strikes are illegal. The President does not have the authority to declare war or undertake large-scale military operations without Congress. Congress must act to rein him in.… pic.twitter.com/KsbxS6TbSp
— Rep. Melanie Stansbury (@Rep_Stansbury) January 3, 2026
En medio de esta polémica, la Fiscalía General de Estados Unidos ha detallado los cargos que Maduro enfrentará en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Según lo comentado por la fiscal Pamela Bomdi, el chavista y su esposa enfrentarán un juicio por conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer armas de destrucción contra EEUU.

