
El despegue de la misión Artemis II volvió a despertar el interés público por la exploración espacial y por un dato que suele generar curiosidad: cuánto ganan los astronautas que participan en este tipo de viajes.
La misión, integrada por cuatro tripulantes que orbitarán la Luna y regresarán a la Tierra sin alunizar, marca además el retorno de astronautas al espacio profundo y a las cercanías del satélite natural por primera vez en más de medio siglo.
De acuerdo con la Escala Salarial Federal de Estados Unidos, un astronauta civil de la NASA percibe en promedio entre 104.000 y 161.000 dólares al año, en función de su antigüedad y experiencia dentro del servicio público. En el caso de perfiles con mayor trayectoria, el salario promedio puede rondar los 152.000 USD anuales.
Los astronautas de la NASA, al ser empleados del gobierno federal, suelen ubicarse en las categorías GS-13 y GS-14 de esa escala salarial. Esto significa que su remuneración está determinada por los mismos parámetros que rigen para otros trabajadores federales, más allá del carácter excepcional y altamente riesgoso de sus funciones.
Uno de los aspectos más llamativos es que, durante una misión espacial, los astronautas no reciben pagos adicionales por horas extra ni compensaciones especiales por exposición a condiciones peligrosas. Es decir, incluso durante vuelos complejos como Artemis II, la remuneración se mantiene dentro de la estructura regular de salarios del gobierno.
En el caso de los astronautas militares, la NASA explicó que son asignados al Centro Espacial Johnson, en Houston, pero continúan en servicio activo a efectos de salario, beneficios, licencias y demás condiciones vinculadas a su carrera dentro de las Fuerzas Armadas. Por tanto, sus ingresos no se calculan bajo exactamente las mismas reglas que las de los astronautas civiles.
La tripulación de Artemis II está formada por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen. Los cuatro viajan a bordo de la cápsula Orion, impulsada por el cohete SLS, en una misión de unos 10 días.
El plan no contempla un descenso sobre la superficie lunar, sino rodear la Luna y regresar a la Tierra, mientras la agencia prueba por primera vez con humanos a bordo los sistemas de soporte vital y otras operaciones críticas de la nave.
Artemis II es la segunda gran misión del programa, después de que en noviembre de 2022 una cápsula Orion no tripulada orbitara la Luna durante casi un mes. Ahora, la NASA busca validar en condiciones reales los equipos y procedimientos que serán necesarios para futuras expediciones, incluidas aquellas que sí prevén llevar astronautas nuevamente al suelo lunar.
Las primeras imágenes enviadas por la tripulación ya han reforzado el impacto simbólico de la misión. Las fotografías muestran una amplia vista de la Tierra, con partes de África y Europa claramente visibles, así como auroras boreales y la llamada luz zodiacal.
Durante las transmisiones en directo, el planeta apareció como una media luna rodeada por tonos azules y marrones, en una escena que la NASA presenta como el inicio de una nueva etapa en la exploración tripulada más allá de la órbita terrestre y como un ensayo decisivo en la ruta futura hacia Marte.