
Al menos cuatro migrantes cubanos han muerto tras haber sido arrestados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
Los casos enlistados a continuación ocurrieron entre el año pasado y el actual por diferentes situaciones como emergencias médicas, presuntos suicidios y un homicidio confirmado por autopsia.
Denny Adán González
Denny Adán González, de 33 años, murió recientemente en el centro de detención Stewart, en Lumpkin, Georgia, una instalación privada operada por CoreCivic. The Guardian informó que la muerte se investiga como un posible suicidio ocurrido alrededor de las 10:26 p.m. del martes pasado.
CoreCivic afirmó que el personal activó una emergencia médica tras encontrarlo inconsciente en su área de alojamiento. Los servicios médicos intentaron salvarle la vida, pero fue declarado fallecido antes de ser trasladado fuera de la instalación.
Este hombre había sido deportado previamente en 2020, pero volvió a ingresar a EEUU en 2022. El ICE lo detuvo en enero de este año, después de que fuera arrestado en diciembre por presunta agresión a una mujer y violencia doméstica.

Aled Damien Carbonell Betancourt
Aled Damien Carbonell Betancourt, de 27 años, murió el 12 de abril de 2026 en el Centro Federal de Detención de Miami. ICE informó que un oficial lo encontró en su celda durante la mañana en lo que parecía ser un intento de suicidio. El personal inició maniobras de reanimación y bomberos de Miami acudieron al lugar, pero el cubano fue declarado muerto poco después.
Carbonell Betancourt había ingresado a Estados Unidos el 30 de octubre de 2024. Fue interceptado por CBP, citado ante una corte migratoria y liberado bajo parole. Más tarde fue arrestado por resistirse con violencia a un agente, lo que derivó en su transferencia a custodia de ICE el 11 de febrero de 2026.
Aunque las autoridades presumen que la causa de la muerte fue un suicidio, se está llevando a cabo una investigación para confirmar oficialmente las circunstancias de su fallecimiento.

Geraldo Lunas Campos
El caso de Geraldo Lunas Campos, de 55 años, es el más grave por la conclusión forense. Murió el 3 de enero de 2026 en Camp East Montana, en Texas, después de un altercado con guardias mientras se encontraba en aislamiento. Una autopsia revelada por AP determinó que su muerte fue un homicidio por asfixia, causada por compresión del cuello y del torso.
Según el reporte, Lunas Campos fue inmovilizado por custodios y dejó de respirar. Testigos indicaron que estaba esposado y que uno de los guardias le presionó el cuello con un brazo. El examen forense describió abrasiones, hemorragias y petequias compatibles con asfixia.
ICE había presentado inicialmente el incidente como un intento de suicidio o autolesión en el que los guardias trataron de intervenir. Esa versión quedó bajo mayor escrutinio después de la autopsia. El caso evidenció la falta de transparencia en algunas comunicaciones oficiales sobre muertes en custodia.

Isidro Pérez
Isidro Pérez, cubano de 75 años, murió el 26 de junio de 2025 tras casi seis décadas viviendo en EEUU. Había llegado al país en 1966, cuando tenía 16 años, y recibió entonces un permiso de permanencia temporal. Sin embargo, fue detenido por ICE a inicios de ese mes y trasladado al Centro de Procesamiento de Krome, en Miami-Dade.
Según ICE, Pérez notificó dolores en el pecho alrededor de las 7:00 p.m. mientras estaba en la unidad médica del centro. Los servicios de emergencia le practicaron maniobras de soporte vital, incluido uso de desfibrilador y reanimación cardiopulmonar. Luego fue llevado al HCA Kendall Florida Hospital, donde fue declarado muerto a las 8:42 p.m. La causa del deceso quedó bajo investigación.
La agencia señaló que lo detuvo por “inadmisibilidad” bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad. También mencionó condenas antiguas por posesión de sustancias controladas en 1981 y 1984.
