
El ministro de Transporte de Cuba, Eduardo Rodríguez Dávila, incluyó dentro de la nueva política para la importación de vehículos, nuevas tarifas para la conformación de precios y aranceles para la venta de vehículos en el país. La decisión, que busca reducir costos y facilitar el acceso a medios de transporte, establece un nuevo esquema de precios para vehículos importados.
Rodríguez Dávila explicó que, hasta ahora, los precios de los vehículos en venta provienen de la importación y de aquellos que concluyen su explotación en la renta del turismo. Los precios se determinan por correlación con el mercado entre personas naturales. Con la nueva normativa, los autos para la venta en divisas convertibles provendrán principalmente de importaciones directas, mientras que los vehículos de turismo serán redirigidos a otros sectores y se comercializarán principalmente en moneda nacional.
La formación de precios será uniforme para personas naturales y jurídicas. Para estas últimas, el precio de venta se basará en el costo de adquisición o importación, sumado a un margen comercial de hasta el 30%. Adicionalmente, se aplicarán impuestos del 100%, 150% y 200% a partir del tercer vehículo adquirido, dependiendo de la categoría (motos, autos, autos rurales y camionetas).
Rodríguez Dávila ilustró el impacto de estas medidas con un ejemplo práctico: un vehículo con un precio de proveedor de 10 mil USD se vendería en el futuro por aproximadamente 15 mil 900 USD. Bajo las reglas actuales, ese mismo automóvil costaría más de 50 mil USD, mostrando una significativa reducción en los costos finales para los compradores.
El nuevo esquema de aranceles también establece que el impuesto sobre la cantidad de autos importados por una misma persona variará progresivamente. El tercer vehículo tendrá un impuesto del 25%, el cuarto un 50%, el quinto un 75%, y el sexto un 100%. Sin embargo, se exceptúan de esta normativa los vehículos eléctricos adquiridos con sus respectivas fuentes de carga de energías renovables, para los cuales no existe límite de compra.
Además, se introducen cambios en la destinación de los vehículos que finalizan su ciclo en la renta del turismo. Actualmente, aquellos en buen estado se venden prioritariamente en MLC y, posteriormente, se utilizan para reponer taxis, seguros, entidades estatales y como estímulo a médicos y deportistas. Con las nuevas medidas, estos vehículos ya no se destinarán a la venta en MLC, aunque se mantendrán las prioridades para la reposición en otros sectores.
El ministro indicó que esta redistribución permitirá recuperar atrasos en el sector del transporte, mejorar la reposición de taxis y fortalecer la capacidad de las entidades estatales, garantizando una mayor disponibilidad de vehículos.
Estas medidas forman parte de un esfuerzo del régimen cubano por reorganizar el mercado automotor y facilitar el acceso a vehículos de motor, en un contexto de escasez y altos costos. No obstante, analistas advierten que el verdadero reto será garantizar la importación sostenida de automóviles y la disponibilidad de divisas convertibles para su adquisición.

