
El régimen cubano confirmó este 6 de marzo el cierre definitivo de su Embajada en Ecuador, luego de que el gobierno del presidente Daniel Noboa declarara persona non grata a todo el personal diplomático, consular y administrativo de la Isla acreditado en Quito.
La medida, anunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, formaliza la retirada completa de la representación diplomática de La Habana en ese país.
Según el comunicado oficial difundido por la Cancillería cubana, el inmueble que hasta ahora funcionaba como sede de la misión diplomática dejó de operar a partir de las 10:00 de la mañana de este 6 de marzo de 2026 (hora de Quito). En ese momento cesaron formalmente sus funciones como Embajada de Cuba en Ecuador.
La decisión incluyó el retiro inmediato de todos los símbolos y atributos identificativos de la misión diplomática, en cumplimiento de las instrucciones enviadas desde La Habana a la sede diplomática en Quito.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, ante la imposibilidad de mantener una representación diplomática, ha decidido prescindir del inmueble utilizado como sede de la Embajada de Cuba”, señala el comunicado oficial.
El gobierno cubano calificó la decisión ecuatoriana como “arbitraria, injustificada y hostil”, y sostuvo que la medida atenta contra el espíritu de cooperación que, según la versión oficial, ha caracterizado históricamente las relaciones entre ambos países.
La Cancillería de la Isla también informó que la decisión fue comunicada formalmente el 5 de marzo de 2026 a las autoridades ecuatorianas a través de la embajada cubana en Quito.
De acuerdo con documentos difundidos en redes sociales por el propio Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, la misión diplomática notificó a la Cancillería ecuatoriana que, ante la expulsión colectiva de su personal, resultaba imposible mantener cualquier tipo de representación oficial en el país sudamericano.
En ese mismo documento, la embajada cubana informó además que La Habana notificará la terminación definitiva del acuerdo de reciprocidad de inmuebles vigente entre ambos países, luego de que, según la versión oficial, las autoridades ecuatorianas no respondieran a consultas previas relacionadas con dicho acuerdo.
El gobierno de Miguel Díaz-Canel lamentó lo que calificó como una decisión “unilateral e inamistosa” del Ejecutivo ecuatoriano, que a su juicio deteriora las relaciones bilaterales.
El cierre de la embajada ocurre después de que el gobierno ecuatoriano ordenara la expulsión de todo el personal diplomático cubano acreditado en Quito, una de las medidas más severas adoptadas por ese país en materia de política exterior en los últimos años.
Hasta ahora, las autoridades ecuatorianas no han explicado públicamente en detalle las razones que motivaron la expulsión colectiva de los diplomáticos cubanos. Sin embargo, el gesto del gobierno de Noboa marca un claro distanciamiento político respecto al régimen de La Habana.
Para el gobierno cubano, que mantiene una amplia red diplomática en América Latina, el cierre total de su embajada en Ecuador representa un nuevo golpe a su presencia institucional en la región. El episodio también ocurre en un momento en que la Isla enfrenta una profunda crisis económica y social, que ha deteriorado su imagen internacional.
Con la retirada del personal diplomático y el cierre oficial del inmueble, Cuba queda sin representación diplomática en Ecuador, dejando las relaciones bilaterales en uno de sus puntos más bajos en décadas.