
El Banco Metropolitano habilitó en toda su red de sucursales de La Habana un nuevo servicio de TPV Virtual que permitirá a clientes del Banco Popular de Ahorro y del Banco de Crédito y Comercio retirar efectivo directamente en sus oficinas, aunque deberán pagar una comisión por cada operación.
La medida amplía las alternativas para acceder a dinero físico, pero llega en un contexto de creciente malestar ciudadano por la falta de efectivo, los cajeros vacíos y las restricciones operativas del sistema bancario cubano.
La Agencia Cubana de Noticias informó que el servicio está disponible para titulares de tarjetas magnéticas RED emitidas por el BPA y el BANDEC. La operación, según la propia entidad bancaria, “devenga una comisión” conforme a las tarifas oficiales de Banco Metropolitano, aunque el anuncio no precisa cuál será el monto o porcentaje aplicado al usuario.
Cómo retirar efectivo en los bancos de La Habana
La opción habilitada por Banco Metropolitano permitirá que personas con tarjetas de otros bancos estatales puedan extraer efectivo en sus sucursales, sin depender exclusivamente de los cajeros automáticos. En la práctica, el TPV Virtual funcionaría como un canal adicional para realizar la operación desde una oficina bancaria, siempre que exista disponibilidad de dinero físico.
La medida fue presentada oficialmente como parte de los esfuerzos por ampliar los canales de acceso al efectivo y modernizar los servicios financieros. ACN señaló que la iniciativa busca facilitar operaciones en las oficinas de la entidad y ampliar las opciones para los usuarios del sistema bancario.
Sin embargo, el elemento más sensible para los clientes es la comisión. Hasta ahora, la información pública disponible no detalla cuánto se cobrará por cada extracción ni si la tarifa variará según el monto retirado, la entidad emisora de la tarjeta o el tipo de operación.
Crisis de efectivo en Cuba
El nuevo servicio aparece en medio de una crisis de liquidez que ha golpeado con fuerza la vida cotidiana en Cuba. La escasez de efectivo ha convertido operaciones básicas, como cobrar una pensión, retirar salario o convertir una transferencia en dinero físico, en trámites cada vez más difíciles.
Reportes recientes han documentado largas colas, cajeros fuera de servicio y adultos mayores que pernoctan frente a bancos para intentar cobrar sus pensiones. Radio Martí recogió testimonios sobre ancianos durmiendo en portales bancarios en Camagüey y usuarios afectados por cajeros sin dinero o apagados.
La falta de efectivo también ha abierto espacio a redes informales. En septiembre de 2025, dos cubanos fueron detenidos en Santiago de Cuba por presuntamente cambiar transferencias bancarias por dinero en efectivo con un 15% de interés. Según el reporte, las autoridades ocuparon más de 250.000 pesos y varias tarjetas magnéticas.
No hay divisas
Aunque Banco Metropolitano presenta el TPV Virtual como una ampliación del acceso al efectivo, la medida no elimina el problema de fondo: la población sigue dependiendo de un sistema bancario con poca liquidez y con restricciones que dificultan disponer libremente del dinero depositado.
A esa presión se suma el deterioro económico general. El Centro de Estudios de la Economía Cubana estimó que el PIB cayó alrededor de un 5% en 2025 y acumuló una contracción superior al 15% desde 2020, según un reporte citado por EFE.
También persiste la falta de divisas en el sistema bancario. En abril, una respuesta oficial del BPA publicada por Juventud Rebelde reconoció la “baja disponibilidad de monedas libremente convertibles”, lo que impedía responder de inmediato a la demanda de clientes que solicitaban efectivo en divisas.
El peso cubano, además, continúa perdiendo poder de compra frente al dólar en el mercado informal. Para los usuarios, la nueva vía puede representar un alivio puntual si reduce las colas o evita depender de cajeros sin fondos. Pero mientras la comisión no sea precisada y la disponibilidad de efectivo siga limitada, el servicio difícilmente resolverá el problema central: acceder al dinero propio en Cuba continúa siendo una operación costosa, incierta y, para muchos, agotadora.